BANGKOK,
5 de enero (PL).— El Fondo
de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) abogó hoy
por un tratamiento psicológico especial para los niños afectados
por la catástrofe en el sur de Asia que, según estimaciones,
podrían ser más de un millón.
"Un gran número de menores
está sufriendo traumas", señala un comunicado de UNICEF al
referirse a los efectos de la devastación, la separación de
familias y las pérdidas de padres y hermanos.
Para responder a las necesidades
psicológicas de los niños, la agencia de la ONU envió a Tailandia
equipos de pediatras, psiquiatras y enfermeras, indica el documento.
El
texto, difundido después de una investigación en las seis
provincias tailandesas más afectadas por los tsunamis, agrega que
muchos infantes aún no quieren apartarse de sus padres e ir a la
escuela.
Más de 300 niños tailandeses, que
perdieron sus padres u hogares en el desastre del 26 de diciembre
pasado, fueron acogidos en varios refugios y necesitan de atención
urgente.
La dependencia de la ONU que defiende
los derechos de los niños realiza ingentes esfuerzos por contactar
a los miembros de las familias para que se ocupen de ellos.
La UNICEF insiste en que pandillas de
traficantes de humanos podrían aprovechar el caos en la región
para secuestrar a los infantes vulnerables y venderlos como mano de
obra esclava o abusar sexualmente de ellos.
La directora de UNICEF, Carol
Bellamy, que hoy visita la provincia indonesia de Aceh, una de las
zonas más afectadas por el desastre, señaló que para el cuidado
de los niños lo mejor es identificarlos y después conseguir que
retomen su rutina lo antes posible.
En Indonesia, donde se estima que
unos 35 mil niños perdieron sus padres u hogares, en coordinación
con el gobierno, se puso en marcha un programa para registrar a los
niños huérfanos o desplazados y evitar que caigan en poder de
traficantes.
Otra de las medidas adoptadas fue la
prohibición de las adopciones y, en ese sentido, el vicepresidente
Yussuf Kalla precisó que los padrinazgos se limitarán a la ayuda
financiera para los niños afectados que quedarán bajo la
responsabilidad del Estado.
Las autoridades del archipiélago
también anunciaron que los menores de 16 años no serán
autorizados a salir de la provincia de Aceh sin sus padres, para
asegurarse de que no hay adopción e impedir la venta o el tráfico
de ellos.
Al menos un tercio de los
damnificados del terremoto y los tsunamis, que devastaron varios
países del Océano Indico y de las costas del este de África, son
menores.