BUENOS AIRES, 5 de enero (PL).—
Una jornada de tensión y nerviosismo se vivió anoche en una
discoteca de Bariloche, en la sureña provincia de Río Negro, al
estallar un incendio en su sistema eléctrico, se supo hoy.
El espectro de la tragedia ocurrida
en la capital por el siniestro el 30 de diciembre en la disco
República Cromagnon —con 186 muertos y más de 750 heridos— se
proyectó sobre unas 600 personas presentes en el local Genux,
quienes pudieron evacuar sin contratiempos.
La ecuánime actuación de los
empleados y la rápida presencia de los bomberos evitaron incluso
que hubiera heridos, señala un parte policial.
Otro incidente de esa naturaleza se
había reportado en la madrugada del pasado domingo en el centro
Nepol Disco Tropic, en la ciudad de Esperanza, provincia de Santa
Fe, donde estalló un incendio debido al calor de las luces que
prendió el cielorraso.
Sin embargo, no hubo que lamentar
víctimas, pues funcionaron los interruptores, el sistema contra
incendios y las puertas de salida de emergencia.
A pesar del rápido control de la
situación y los daños prácticamente sin trascendencia, los
dueños decidieron suspender el concierto de un grupo musical local,
devolvieron el dinero a los espectadores y realizaron un control
pormenorizado del lugar.
Desde el trágico suceso en el barrio
de Once en esta capital, hubo frecuentes denuncias del pésimo
estado de los sistemas de hidrantes, de alarma y funcionamiento de
salidas de emergencia en discotecas de la capital y el resto del
país, así como el uso de materiales inflamables.
En la ciudad de Buenos Aires, de
acuerdo con un reporte de mayo del 2004 de la Defensoría del Pueblo
comunal, sólo 36 de las 258 discotecas operantes reúnen las
condiciones de seguridad y prevención exigidas.
Cada fin de semana, subraya el
informe, 400 mil jóvenes capitalinos van a locales bailables, en
los cuales se violan las normas de seguridad contra incendios.
Ante lo ocurrido, se adoptan medidas
de prevención en varias provincias del país y desde la
municipalidad de Rosario, en Santa Fe, se impuso el control en la
entrada de la cantidad de visitantes, para que no excedan las
capacidades establecidas.
También se estableció un número
telefónico especial para denunciar irregularidades en los locales y
la suspensión de las habilitaciones de las discos en las cuales sus
empleados no hayan pasado cursos de primeros auxilios y reanimación
cardiopulmonar.
Desde ahora será obligatorio colocar
en lugares bien visibles carteles con los planes de evacuación y la
identificación de las salidas de emergencia.
En varias ciudades de las sureñas
provincias de Río Negro y Neuquén se clausuraron locales por no
contar con los requisitos indispensables de seguridad, mientras en
la central Mendoza se prohibieron los recitales en discotecas.
En la capital, todos los centros de
este tipo permanecerán cerrados por 15 días y no podrán reabrir
hasta tanto tengan actualizados todos los requisitos de prevención
y seguridad, de acuerdo con un decreto del gobierno porteño.