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Reynaldo Hierrezuelo
¿Se acuerdan de Rey Caney?
Recibe el homenaje de
la Agencia Cubana de Derecho de Autor Musical
Omar
Vázquez
Desde
que Reynaldo Hierrezuelo debutara como cantante, su trayectoria
artística ha estado llena de éxitos, largos silencios y nueva
vuelta a primeros planos. Pero siempre la carrera de vocalista ha
opacado un poco la del compositor, por lo que, a muchos debe haberle
extrañado que haya sido proclamado en los últimos días de
diciembre como el Gran Socio de la Agencia Cubana de Derecho de
Autor Musical (ACDAM) 2004.
Pero, es que, como
autor, ha firmado temas antológicos como No quiero llanto, Venga
guano y Guarapo, pimienta y sal, entre otros, que han
trascendido internacionalmente como expresión de cubanía y gozan
en estos momentos de renovada popularidad.
El Gran Socio,
condición creada por la ACDAM para homenajear a los autores más
relevantes representados por ella nacional e internacionalmente, es
otorgada cada año al autor o compositor musical con una labor
profesional relevante; a más de mostrar fidelidad, confianza y
apoyo a las tareas que realiza esta organización.
Reynaldo Hierrezuelo La
O, con más de cincuenta años de labor profesional y una vasta
creación musical, ha sido el primero en merecer tan alta
distinción, cuya entrega coincidió con sus 78 años de edad (30 de
diciembre).
Nacido en Santiago de
Cuba, en 1926, desde muy joven creó los tríos Universal y
Baraguá, donde estuvo Rigoberto Hechavarría (Maduro), con el que
también fundó el luego célebre Cuarte-to Patria (1939), aunque
estuvo poco tiempo en él.
Con Maduro y sus
hermanos Caridad y Ricardo vino para La Habana en 1952, trabajando
con Los Cantores de Ariguanabo; hasta que allá, por 1955, su
hermano Lorenzo lo llamó para que integrara el dúo Los Compadres,
en el cual sustituyó a Francisco Repilado (Compay Segundo).
Los Compadres se
caracterizaron por la jocosidad, los sonidos guturales, la clave
(que Lorenzo tocaba en su dúo con María Teresa Vera) y la flauta
imitada por su voz, en lo cual fue precursor de lo que hoy hacen
grupos como Sampling, que así lo reconocen.
A La Vieja Trova
Santiaguera, que desde su fundación en 1994, devino suceso
internacional, llegó como suplente y por su versatilidad, se quedó
en ella y la dirigió hasta su desaparición. En esa agrupación
volvió a encontrarse con Maduro.
Son muchos los hechos
relevantes de los que él ha sido protagonista en nuestra música,
tanto individual como colectivamente; pero hay uno que lo marcó:
ante una ausencia de Beny Moré, lo sustituyó en el Ali Bar, su
casa. Entonces, Reynaldo respondía artísticamente como Rey Caney y
se atrevió a interpretar Dolor y perdón, un clásico del
lajero, (también su autor), y la acogida fue tal, que tuvo que
interpretar más de una docena de éxitos suyos.
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