NACIONES UNIDAS, 4 de enero (PL).—
El Fondo
de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) priorizó hoy
la supervivencia de los niños damnificados por el sismo y los
maremotos en Asia, en los esfuerzos por enfrentar las consecuencias
del desastre natural.
EN
LA IMAGEN, UNA MUJER DE LA PROVINCIA INDONESIA DE ACEH LLEVA A SU
BEBÉ EN BRAZOS EN UN HOSPITAL MILITAR EN BANDA ACEH.
A dos días de una conferencia en
Yakarta para coordinar la ayuda global a 11 países afectados, la
UNICEF pone énfasis en garantizar agua potable, sanidad adecuada,
nutrición básica y cuidados médicos de rutina.
La directora ejecutiva de esa
agencia, Carol Bellamy, se encuentra en la capital indonesa, como
parte de un recorrido por la región asiática golpeada por el
fenómeno, para confirmar necesidades y movilizar recursos.
Según estima, la tercera parte de
las víctimas son niños, y muchos de ellos corren serio peligro en
comunidades que todavía permanecen aisladas.
Considera de suma importancia un plan
de socorro y cuidados de los menores separados de sus familias
cercanas, a fin de localizarlos, reunificarlos o entregarlos a la
custodia de otros parientes.
En este sentido la oficina de UNICEF
en Bélgica advirtió contra solicitudes "impulsivas" de
adopción, que considera incorrecto porque alivia a unos pocos y
deja a muchos desamparados.
Bellamy indicó también que se debe
asegurar que la niñez en desgracia no sea objeto de explotación en
entornos tan tumultuosos como los generados por los tsunamis.
Aunque no se trate de una urgencia,
se debe favorecer donde se pueda la reconstrucción y reapertura de
escuelas porque proporcionará una más clara señal de esperanza,
expresó.
Dijo sentirse insatisfecha ante el
insuficiente enfoque del esfuerzo global de socorro a más de un
millón de niños vulnerables a causa de la calamidad.
La UNICEF se propuso conseguir 81
millones de dólares, al tiempo que envío de inmediato medicamentos
y materiales para refugios a los campos de desplazados en Banda
Aceh, en la isla indonesa de Sumatra.
Dicha área, epicentro del terremoto
del 26 de diciembre, registra el mayor número de muertes por la
catástrofe, estimadas en alrededor de 150 mil entre los 11 países
afectados.
YAKARTA, 4 de enero (PL).—
El Fondo
de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió
hoy sobre la posibilidad de que la catástrofe en el sur de Asia
incremente el riesgo de convertir a los niños huérfanos en blanco
de traficantes.
La experiencia ha mostrado que ese
peligro aumenta en situaciones de crisis, cuando hay movimientos de
población y el medio de protección infantil desaparece, alertó
Marc Vergara, portavoz de la organización internacional con sede en
Ginebra.
Según estimaciones de UNICEF,
alrededor 1,5 millones de menores fueron afectados de alguna forma
por el devastador terremoto y los tsunamis que el 26 de diciembre
arrasaron el sur de Asia.
Aunque hasta el momento se
confirmaron pocos casos de tráfico de menores, la UNICEF señala
que la región es la más amenazada por las redes que tratan de
explotar a los niños con fines de esclavitud, prostitución,
adopciones a alto precio o reclutamiento paramilitar.
De acuerdo con analistas, la alta
tasa demográfica, la pobreza y la facilidad para atravesar las
fronteras convirtieron a Asia en un terreno favorable para el
comercio infantil.
Por tales razones, en las zonas
afectadas la UNICEF abrió refugios para proteger a los niños y
todavía trata de identificarlos o de encontrar a sus familias.