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Buen salto de la
economía venezolana
VENTURA
DE JESÚS Enviado Especial
CARACAS.-El crecimiento
económico registrado por Venezuela en el 2004 es un reflejo fiel
del montón de cosas minúsculas y mayúsculas que lleva a cabo esta
nación por su transformación con significado profundamente humano.
Es además una excelente lección de cuánta pujanza caracteriza a
la Revolución Bolivariana, un gobierno sin dudas superior a todos
los que los venezolanos han tenido la oportunidad de conocer. Se
trata de un estirón económico al alcance de vista porque en sí
mismo expresa mejoras sociales. Este saldo, calificado por la
Comisión Económica de las Naciones Unidas para la zona (CEPAL)
como el más alto de la región, demuestra que la tentativa chavista
no ha fracaso ni un ápice. Recoge el informe "Perspectiva
Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe
2004", que la economía en el país sudamericano creció un 18
%, sin dudas la oscilación más positiva en la zona y sin paralelo
con el valor presentado por Venezuela en el 2003. Sostiene el
material estadístico que el despunte alcanzó a todos los sectores,
permite al país retomar los niveles previos al paro del 2002 y
demuestra su intenso proceso de recuperación. La lozanía
económica se vincula también a una baja en la tasa de desempleo
del 14,5 % y un aumento de la gestión crediticia y de las
exportaciones no tradicionales. El repunte se tradujo en una
dinámica generación de empleo, revela el informe. Se reseña que
los sectores más dinámicos en la actividad no petrolera fueron la
industria manufacturera, la construcción, el comercio, el
transporte y los servicios financieros. El índice general de
remuneraciones acusó un incremento del 14% en el primer semestre
del 2004 respecto a diciembre del 2003, lo cual obedece,
esencialmente, a la subida de las remuneraciones del sector público
(30% en igual período) muy superiores a las del privado. Bajo
cualquier manera de interpretar las estadísticas, este resultado de
la economía venezolana en el 2004 es una muy buena noticia y le
impregna optimismo a la voluntad de un gobierno dispuesto a poner
orden a los rumbos de la nación en bienestar del pueblo.
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