WASHINGTON, 30 de diciembre (PL).
— La ayuda prometida por el presidente estadounidense, George W.
Bush, a naciones asiáticas devastadas por el terremoto y los
tsunamis fue calificada hoy de mezquina por el diario The New York
Times.
En un editorial titulado ¿Somos
nosotros tacaños? Sí, el rotativo se mofa de la forma en que
la Administración republicana decidió la cifra que donará a los
países afectados por la catástrofe.
La víspera, el presidente Bush
anunció que su gobierno asignará 35 millones de dólares a las
naciones dañadas, suma considerada por el rotativo "una gota
avara en un cubo".
El Times recuerda que, en un inicio,
ni siquiera esa era la cantidad que el Ejecutivo pretendía destinar
a los territorios e islas arrasados.
Dos días después del maremoto, el
secretario de Estado Colin Powell dijo que la ayuda sería de 15
millones de dólares.
"Y eso es menos de la mitad de
lo que prevén gastar los republicanos en sus festividades por el
inicio del segundo mandato de Bush", indica el periódico, el
cual agradece que el Presidente haya "despertado finalmente de
sus vacaciones en Crawford, Texas".
Este miércoles, en medio de un
aluvión de críticas por no dar la cara durante los primeros días
de la tragedia, el gobernante convocó a los medios de prensa en su
rancho.
Bush anunció la creación de un
grupo internacional para coordinar la ayuda a los países devastados
y trató de defenderse de los cuestionamientos
El gobernante dijo que el grupo
estará formado por representantes de la India, Australia y Japón,
bajo la coordinación de Marc Grossman, subsecretario de Estado
norteamericano para Asuntos Políticos.
La iniciativa estadounidense afloró
dos días después de que un alto funcionario de la ONU criticara a
Washington por su pasividad ante el desastre, que se estima llegará a 100 mil víctimas fatales.
El lunes el subsecretario general
para Asuntos Humanitarios y Coordinador de Ayuda de Emergencia de la
ONU, Jan Egeland, en un claro mensaje al gobierno de Bush, exhortó
a las naciones ricas a no escatimar esfuerzos para ayudar a los
damnificados.
Egeland aseguró que Estados Unidos
no es un país generoso en lo que a donaciones en caso de
catástrofe se refiere, criterio con el cual el Mandatario dijo
estar en desacuerdo.
Sin embargo, The New York Time dice
hoy que difiere de la defensa hecha por Bush, y concede la razón al
funcionario de la ONU.
El cotidiano destaca que la mayoría
de los norteamericanos cree que Estados Unidos gasta el 24 por
ciento de su presupuesto en ayuda a los países pobres, cuando en
realidad sólo destina a ese fin menos del 0.25 por ciento.