Más de 122 mil muertos por catástrofe en sur de Asia

NUEVA DELHI, 30 de diciembre (PL). — A más de 122 mil ascendió hoy la cifra de muertos en el sur de Asia, tras el azote el domingo último de un terremoto y varios tsunamis (olas gigantes) a zonas del continente.

En las regiones afectadas se contabilizan cerca de cinco millones de personas desplazadas que viven el peligro de otro maremoto, según un alerta librado hoy por las autoridades de la India.

Cientos de familias atemorizadas escaparon de las islas de Andaman y Nicobar ante la posible reedición de olas gigantes como las que barrieron las costas de varios países del sur y el sudeste de Asia.

Este jueves se percibieron varios movimientos telúricos, de intensidad 5,2 de la escala abierta de Richter y tuvo su epicentro en el lecho marino del Estrecho de Malaca al noroeste de la devastada ciudad de Medan.

Muerte, caos, destrucción y escenas dantescas devenidas cotidianas, imperan en la zona tras el terremoto que generó olas de hasta 10 metros de altura las cuales destruyeron ciudades a lo largo del Océano Indico y se extendieron hasta el oriente africano.

Indonesia, donde se registró el epicentro del cataclismo, es el más afectado, con 79 mil 940 fallecidos, seguido por Sri Lanka, con 27 mil 268 y la India, con 12 mil 500.

En Tailandia murieron dos mil 394 personas, pero el primer ministro Thaksin Shinawatra expresó su temor de que el 80 por ciento de los más de seis mil desaparecidos, muchos de ellos turistas, hayan fallecido.

Hay también 66 muertos en Malasia, 75 en Maldivas y 90 en Myanmar.

Las olas gigantes afectaron, además, las costas del este de África, donde por lo menos 136 personas fueron devoradas por la monstruosa marea generada por el terremoto.

La ONU dijo que este desastre no tiene precedentes, por haber afectado a un área tan extensa y a tantos países juntos, y puso en práctica su mayor operación de asistencia humanitaria.

Aviones cargados con alimentos, medicinas y artículos de primera necesidad arriban desde hace dos días a la región para tratar de paliar las consecuencias de una catástrofe que dejó también más de medio millón de heridos.

El coordinador de ayudas humanitarias de la ONU, Jan Egeland, aseguró que la organización ha reunido hasta el presente más de 220 millones de dólares en ayuda humanitaria para los países damnificados.

Los grupos de ayuda humanitaria se esfuerzan por alejar la amenaza de epidemias por contaminación del agua, la acumulación de cadáveres y la proliferación de vectores.

La Organización Mundial de la Salud advirtió que la ausencia de agua potable aumenta los riesgos para la salud de los supervivientes y la posible reaparición de pandemias como la malaria, el cólera y las diarreas.

 

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