SANTIAGO DE CHILE, 30 de diciembre (PL).—
En poco más de 16 millones de dólares fue fijada finalmente la
fortuna que el ex dictador Augusto Pinochet mantuvo en cuentas
secretas en Estados Unidos entre 1985 y 2004, indicaron hoy fuentes
judiciales.
La cifra fue determinada por la
Brigada Investigadora de Lavado de Activos (BRILAC), según el
último informe entregado al juez Sergio Muñoz, quien investiga
posibles ilícitos en el origen de esos fondos, depositados en el
banco norteamericano Riggs.
En el proceso están implicados
también la esposa del ex gobernante, Lucia Hiriart, sus cinco hijos
y su albacea, el abogado Oscar Aitken, por eventuales delitos
tributarios en el manejo de la fortuna.
Fuentes allegadas a la investigación
dijeron que con la entrega del último informe, el viernes 24, el
juez está en condiciones de cerrar el capítulo de los fondos que
Pinochet tuvo en Estados Unidos, afirma hoy el diario La Nación.
El documento es una
"consolidación" de todo lo que ha investigado la BRILAC
en los últimos meses, donde se detalla la composición de las
cuentas en cada período y el desglose de los estados financieros
con sus respectivos intereses.
Dentro de los antecedentes se
consigna que en el período inicial, entre 1985 y 1990 cuando
Pinochet era aún gobernante de facto, las cuentas no alcanzaban a
acumular un millón de dólares.
A partir de esa fecha, sin embargo,
cuando el ex dictador se aleja de la jefatura del Estado, es cuando
comienzan a "engordar" los fondos hasta el 2003, que es el
año donde se registra el mayor movimiento de dinero.
Las fuentes aseguran que los
investigadores descartan que el banco estadounidense haya otorgado
una tasa preferencial para incrementar los depósitos, una de las
teorías asumidas por familiares y allegados a Pinochet.
En este sentido, se indicó que
"jamás" se pudo haber llegado a tasas cercanas a 30 por
ciento, como afirmó Aitken para justificar la enorme fortuna.
Con todo lo calculado, se habla de
intereses de entre 10 y 12 por ciento como máximo.
Una vez cerrado el capítulo de las
cuentas secretas en el Riggs, se espera que el juez Muñoz ordene
indagar, en una segunda etapa, las que Pinochet y su familia
mantienen en Chile.
Los investigadores consideran que la
forma en que Pinochet manejó sus fondos, con uso de identidades
falsas y nombres alterados, corresponde a métodos usados por
traficantes en el lavado de dinero.
Advierten, no obstante, que habría
que determinar primero su origen y establecer si está asociado a
los delitos contemplados en la ley que sanciona estas prácticas,
vigente sólo desde diciembre de 2003.
Con el informe y los delitos de
malversación de caudales públicos, negociación incompatible y
fraude tributario acreditados, se espera que Muñoz determine en
enero si eleva una petición de desafuero parlamentario en contra de
Pinochet.
El ex dictador está a la espera de
un crucial fallo de la Corte Suprema en torno a un recurso de amparo
interpuesto por su defensa para tratar de revertir la orden
procesamiento y detención del juez Juan Guzmán por crímenes
cometidos en la Operación Cóndor.