| Bastión 2004
Punto de maduración en la estrategia de Guerra de Todo el Pueblo
Tendrá el máximo de resultados con el mínimo de recursos, opina el segundo jefe del Estado Mayor General de las FAR
MARÍA JULIA MAYORAL
EL EJERCICIO ESTRATÉGICO Bastión
2004 tiene objetivos de un rigor nunca antes concebido por nuestro
país en su preparación para la defensa, sustentada en la
concepción de Guerra de Todo el Pueblo, asegura el general de
división Leonardo Andollo Valdés, segundo jefe del Estado Mayor
General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Todas las maniobras serán evaluadas por experimentados especialistas que actuarán como árbitros.
Fijado para la semana próxima (del
13 al 19 de diciembre), Bastión 2004 se realizará bajo la
dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro, y tiene como
objetivo primordial entrenar, preparar y comprobar a dirigentes,
jefes, órganos de dirección y de mando, para cumplir sus misiones
de tiempo de guerra, destaca el general Andollo.
Su ejecución, añade, servirá para
generalizar nuevos conceptos de lucha concebidos para llevar a cabo
la Defensa Nacional y Territorial contra un enemigo que nos supera
tecnológicamente. En los últimos años, comenta, hemos continuado
perfeccionando sin descanso nuestras concepciones defensivas en el
plano táctico y operativo, y perfilando la estrategia de la Guerra
de Todo el Pueblo; ello se pondrá a prueba en esta ocasión.
El general de división Leonardo Andollo Valdés asegura que Bastión 2004 se distinguirá por su eficacia y racionalidad.
En las maniobras, con participación
de la Defensa Antiaérea y Fuerza Aérea, la Marina de Guerra y las
tropas terrestres, saldrán a la luz equipos y armamentos producidos
o modernizados por la industria nacional; ellos son una muestra de
las capacidades defensivas que hemos creado para enfrentar al
enemigo. Mediante los reportajes de la prensa, el pueblo podrá
conocer detalles del asunto, anuncia el alto jefe militar.
Según opina, un rasgo esencial de la
dirección política y militar en nuestro país ha sido su capacidad
para adelantarse a los acontecimientos y modelar nuestras acciones
al considerar no solamente las doctrinas vigentes en las Fuerzas
Armadas de los Estados Unidos en cada momento, sino también sus
proyecciones futuras; ello nos permite afirmar que las guerras
contra Yugoslavia, Afganistán e Iraq han ratificado la justeza de
las apreciaciones cubanas, el valor y alcance de las concepciones
para librar con éxito la Guerra de Todo el Pueblo.
—¿Cuáles
son las diferencias entre un ejercicio estratégico como el que
está por hacerse y los que tienen lugar en el ámbito de los
ejércitos y los territorios?
—Resultan
distintos por su envergadura, los niveles de dirección que
intervienen y los objetivos que se persiguen. Un ejercicio
estratégico Bastión, como el organizado esta vez, posee una
altísima complejidad. En él participarán el Consejo de Defensa
Nacional, todos los consejos de defensa provinciales y municipales,
una gran cantidad de los creados en las zonas de defensa, el total
de las jefaturas y estados mayores de los ejércitos, las regiones y
sectores militares, las principales unidades de las FAR, una parte
considerable de otros órganos de dirección y de mando del nivel
táctico, unidades de las Milicias de Tropas Territoriales, Brigadas
de Producción y Defensa y formaciones combativas del Ministerio del
Interior.
Otro factor de complejidad es que
actuarán tropas y entidades hasta los niveles inferiores, por tanto
las decisiones que se tomen en los niveles superiores tendrán una
expresión práctica hasta el soldado; si son buenas, los
combatientes dirán la última palabra, si son malas sucederá lo
mismo.
Estarán presentes más de 1 000
órganos de dirección de empresas y otros objetivos económicos y
aproximadamente 100 000 personas durante las dos primeras etapas del
ejercicio; es decir, sin contar su tercera parte (los Días
Nacionales de la Defensa, fijados para el 18 y 19 de diciembre), que
contará con la participación de millones de ciudadanos.
Un ejercicio de tantos grados, de esa
envergadura, con tropas y entidades de los niveles inferiores
participando, es para nosotros la forma superior de preparación de
los órganos de dirección y mando. Después de esto no hay nada
más elevado en complejidad, solo la guerra.
—Hace
18 años que el país no ejecuta un entrenamiento de esa magnitud,
¿por qué hacerlo ahora, si la situación económica no resulta
holgada?
—La
decisión responde a la situación del escenario político-militar
presente y futuro. Estamos obligados a probar y entrenar todo el
sistema defensivo del país ante la creciente agresividad y las
amenazas por parte del Gobierno de los Estados Unidos.
En Bastión 2004 cumpliremos el
precepto de la concepción estratégica de Guerra de Todo el Pueblo:
en caso de agresión militar contra nuestro país cada
revolucionario, cada patriota cubano tendrá un medio, un lugar y
una forma de combatir al enemigo, y con ello estaremos dando un paso
más hacia la materialización de lo que consideramos la forma
principal de ganar la guerra: evitándola.
El ejercicio estratégico debe dejar
claro un mensaje a nuestros adversarios: van en ascenso la voluntad,
la decisión de lucha y las capacidades movilizativa y defensiva de
los cubanos. Cualquier país no hace lo que haremos la semana
próxima durante Bastión y, además, con pleno apoyo popular.
Es cierto que la situación
económica es compleja, pero ¿qué factores nos permiten efectuar
el Bastión? Primero está la voluntad política y la necesidad de
ejecutarlo ante el peligro de agresión enemiga. Segundo, si lo
comparamos con el realizado en 1986, el del 2004 no llegará ni al
40% del gasto material de su antecesor, pues hemos ido a la
búsqueda de eficiencia. Nos proponemos alcanzar una eficiencia
superior, lograr la mayor cantidad posible de objetivos invirtiendo
un mínimo de recursos.
Durante el Bastión las tropas
regulares no acometerán ninguna maniobra excepcional, no prevista
en el presupuesto, solo se han reestructurado las contempladas en el
Año de Preparación para la Defensa. Otro elemento a tener en
cuenta es que la mayor parte del ejercicio se dedicará al
entrenamiento y preparación de los órganos de dirección y de
mando, lo que no genera gastos importantes porque en la práctica lo
que se produce es solo un cambio de labor. Por ejemplo, los grupos
de trabajo del Consejo de Defensa de un municipio, están integrados
por los mismos compañeros que trabajan en el Gobierno del
territorio; la única diferencia durante la próxima semana es que
se dedicarán a prepararse para tiempo de guerra.
El desarrollo de las
telecomunicaciones, la automatización y avance de la esfera
audiovisual durante los últimos años, gracias a la Batalla de
Ideas, también han dotado a la nación de una importante
infraestructura en municipios y localidades que ahora utilizamos en
la preparación para la defensa. Así ocurre con los Joven Club de
Computación y Electrónica y las salas de video. Buscamos el
máximo de resultados con el mínimo de inversión. Y las
experiencias de este Bastión nos permitirán seguir perfeccionando
los conceptos de la Defensa Nacional y Territorial, de acuerdo con
las características del combate moderno.
Bastión 2004 marcará un punto de
maduración en las concepciones tácticas y operativas dentro de
nuestra estrategia defensiva de Guerra de Todo el Pueblo. |