| Adopta Japón una nueva doctrina militar
TOKIO, 10 de diciembre.— Japón
abandonó casi 60 años de pacifismo al adoptar hoy una nueva
doctrina militar que prevé reforzar su alianza con Estados Unidos y
dar mayor protagonismo a sus fuerzas de defensa en conflictos
bélicos internacionales, reportó PL.
Según fuentes del legislativo
nipón, la nueva estrategia entra en contradicción con la
Constitución vigente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la
cual prohíbe a los soldados de esa nación involucrarse en
conflictos bélicos fuera de su territorio.
La Ley de Programación Militar,
aprobada hoy por el Gobierno del primer ministro Junichiro Koizumi,
dedica 4 800 millones de dólares para el desarrollo de un polémico
sistema antimisiles junto a Estados Unidos.
A juicio de analistas locales, el
proyecto implica la suspensión de la ley vigente desde 1976, que
prohíbe la exportación de armas japonesas a otros países.
A partir de ahora Tokio enviará a
Washington componentes electrónicos de última generación, entre
ellos sensores de rayos infrarrojos, escudos para proteger las
cabezas de los cohetes, unidades de propulsión y cabezas de
misiles.
La nueva doctrina de defensa se
aprobó un día después de que el Gobierno extendiera otro año la
presencia de sus más de 500 soldados en Iraq, y prevé que las
Fuerzas de Autodefensa tengan en lo adelante una mayor
participación en conflictos bélicos internacionales.
De esta manera, el actual Gobierno
nipón decide reforzar su alianza con Estados Unidos en la agresión
contra el país árabe, a pesar del rechazo de los partidos
opositores y de la mayoría de la población japonesa.
La Ley de Programación Militar
prevé un presupuesto de defensa del orden de los 233 000 millones
de dólares para los próximos cinco años.
El texto aprobado hoy causó gran
preocupación en Asia por su contenido militarista, por violar
preceptos de la Constitución pacifista nacional y porque considera
a China y la República Popular Democrática de Corea como
potenciales amenazas.
Analistas políticos en la región
vaticinaron que la nueva estrategia de Japón podría convertirse en
el detonante de una carrera armamentista y afectar el ya precario
equilibrio militar en Asia y el Pacífico. |