BAGDAD, 9 de diciembre
(PL).— Otro soldado estadounidense resultó
herido hoy en Iraq al estallar una bomba artesanal colocada por la
resistencia en esta capital, informó el mando central de las tropas
de ocupación en este país árabe.
El comunicado del ejército omitió
detalles sobre el lugar del atentado y las circunstancias en que el
miembro del Cuerpo Expedicionario de Infantería de Marina fue
herido.
Más de nueve mil uniformados del
Pentágono resultaron heridos en Iraq en un lapso de 20 meses, luego
de la invasión y posterior ocupación.
Por otra parte, la insurgencia atacó
hoy una base de la Guardia Nacional iraquí, entrenada y subordinada
al mando militar de Estados Unidos, en la localidad de Waziriya, al
norte de Bagdad.
Los opositores abrieron fuego con
mortero contra esa dependencia del nuevo ejército iraquí, el cual
es hostigado constantemente por los rebeldes por su estrecha
colaboración con los ocupantes extranjeros.
El Ministerio del Interior iraquí no
divulgó un balance sobre las posibles bajas causadas en la acción.
En tanto, la resistencia iraquí
lanzó un fallido ataque contra la embajada de Italia, país europeo
que participa en la ocupación de esta nación árabe bajo las
órdenes de Estados Unidos.
Los insurgentes dispararon con
mortero contra el inmueble situado en Bagdad, pero los proyectiles
erraron su trayectoria, según testigos.
La embajada ya fue blanco de otros
ataques de los insurrectos, el último de los cuales ocurrió el 24
de septiembre.
Roma mantiene en suelo iraquí un
contingente de tres mil militares, de ellos 19 perdieron la vida.
En Mosul, 360 kilómetros al norte de
Bagdad, un coche-bomba estalló hoy cerca de un mercado. Se
desconoce el objetivo del ataque y la cifra de víctimas
ocasionadas, informó la policía iraquí.
Mientras, la revista New England
Journal of Medicine reveló hoy que por cada soldado norteamericano
muerto en Iraq, nueve resultaron heridos, lo cual consideró un
récord en la historia militar de los Estados Unidos.
Al comparar la estadística actual
con la guerra de Viet Nam recordó que en la nación asiática el
promedió era de un muerto por cada cuatro lesionados.