KABUL, 9 de diciembre (PL).—
El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, dijo hoy que el
narcotráfico es un cáncer y una desgracia nacional para este
país, convertido en el primer suministrador de opio del mundo.
En un discurso pronunciado en esta
capital, el mandatario afgano lanzó un llamado urgente para
erradicar las plantaciones de amapola en el país
Karzai inauguró una reunión de la
Loya Jirga o Gran Asamblea de Notables, donde 500 líderes tribales
analizan las vías para erradicar la producción y el tráfico de
drogas, que se incrementaron de manera alarmante después de la
invasión norteamericana.
"Cultivar la amapola causó
nuestra deshonra", dijo el presidente afgano, tras admitir que
el 87 por ciento del opio consumido este año en el mundo provino
del país centroasiático.
En actualidad las 32 provincias
afganas están involucradas en la cosecha de la amapola o
adormidera, planta de la cual se extraen la goma de opio y sus
derivados, entre ellos la heroína y la morfina.
Según la Oficina de la ONU contra
las Drogas y el Crimen (UNODC), más del 60 por ciento del Producto
Interno Bruto (PIB) de Afganistán procede de las drogas.
Sólo en 2003, las ganancias por este
negocio ilícito ascendieron a dos mil 800 millones de dólares.
La producción de opio, que durante
el régimen talibán logró reducirse a las 185 toneladas, se
disparó después de la agresión estadounidense hasta alcanzar las
cuatro mil 200 toneladas, admitió la UNODC.
Antonio María Costa, director
ejecutivo de la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Crimen,
alertó que en Afganistán la droga es un peligro claro y actual y
el temor de que el país degenere en un narcoestado es ya una
realidad.