Un importante incremento en la
producción de materiales para la construcción significará la
terminación de una máquina para automatizar la elaboración de
bloques de hormigón, prevista para finales de año.
El equipo fabrica y coloca esos
elementos en una estera que los conduce al horno de secado, proceso
mucho más ágil y humano que el anterior realizado de forma manual.
Ese dispositivo se importa
actualmente a un precio de 52 mil dólares y su producción en el
país sólo costará el 50 por ciento de ese valor.
Emilio Rosell, director de la Empresa
Oleohidráulica de Cienfuegos "José Gregorio Martínez",
explicó que impulsados por la urgencia de sustituir compras de
equipos para la construcción, el colectivo que dirige está
responsabilizado con el diseño y la producción para satisfacer la
demanda del mercado nacional.
Agregó que, además de la citada
máquina, tienen ya en proyecto una cortadora de losas spirol, con
el fin de materializarlo en el menor tiempo y costo posible, en
cooperación con Planta Mecánica de Villa Clara.
Actualmente los trabajadores de la
industria cienfueguera acumulan experiencia en la reparación de
esas máquinas como parte del programa nacional de recuperación de
plantas de prefabricado.
Al respecto significó que ya
trabajan en la de Cienfuegos, y en breve iniciarán la restauración
de otras dos en Matanzas y Ciudad de La Habana, respectivamente.
Rosell subrayó el significativo
aporte de la empresa oleohidráulica a los ministerios de las
Industrias Sideromecánica y Básica, ésta última recibió
recientemente totalmente modernizado y reparado un sistema de
extracción de petróleo.
Ese equipo, indicó, tiene un valor
de tres millones de dólares y su reconstrucción en el país,
realizada por primera vez, se logró con apenas 17 mil dólares, por
lo que ya tienen planificado rescatar otros tres para las empresas
de perforación de Occidente y el Centro de CUPET.
Trabajo similar se realizó con la
prensa más grande del país, máquina paralizada por más de 20
años y utilizada en la compactación de metales no ferrosos por la
Empresa de Recuperación de Materias Primas de Ciudad de La Habana.
(AIN)