TEGUCIGALPA, 30 de noviembre (PL).—
Un total de 14 niños y adolescentes con edades entre 5 y 17 años
perecieron anoche al quedar atrapados por un incendio en un
cañaveral, informaron hoy las autoridades hondureñas.
Los menores, que intentaban cazar
conejos, estaban apostados en un campo ubicado cerca de un terreno
de unas 16 hectáreas sembrado de caña de azúcar, que fue quemado
por los trabajadores.
Se trata de una costumbre ancestral
quemar los campos para ahuyentar a las culebras e insectos y evitar
que estos muerdan a los cortadores, explicaron a la prensa los
campesinos.
Pero los niños, que estaban cerca
del lugar para capturar a los conejos escapados del cañaveral,
quedaron cercados por las llamas avivadas por el fuerte viento y
perecieron quemados y asfixiados.
Sólo dos jóvenes sobrevivieron y
están en estado crítico después de haber sido trasladados al
hospital de la ciudad de Choluteca, ubicada a 170 kilómetros de
esta capital.
El suceso conmocionó a la población
enterada a través de los medios de comunicación que anuncian una
visita a los familiares de las víctimas por parte del presidente
hondureño, Ricardo Maduro.