VIENA, 29 de noviembre (PL).—
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aprobó hoy
una resolución que confirma la suspensión iraní del
enriquecimiento de uranio.
Según informaron a la prensa fuentes
del organismo, con ese documento Irán se liberó por ahora de que
su caso sea elevado al Consejo de Seguridad, tal como exigía
Estados Unidos.
El proyecto de resolución adoptado
fue presentado en la Junta de Gobernadores, integrada por 35
países, por Alemania, Francia y Gran Bretaña, en el cual se acepta
la suspensión de las actividades nucleares de Teherán y la
considera una medida de confianza, voluntaria y no vinculante.
Hosein Musavian, vocero de la
delegación iraní en la Junta, afirmó que con esa decisión se ha
evidenciado que la Unión Europea respeta el acuerdo alcanzado por
su país y esos tres estados el 7 de noviembre.
Entonces, Irán se comprometió a
suspender el enriquecimiento de uranio, pero solicitó dejar
funcionando con fines científicos 20 centrifugadoras.
Esa petición fue criticada en la
reunión de la Junta, iniciada el jueves último, y era usada por la
delegación estadounidense en contra de Teherán, por lo cual la
víspera anunció que desistía de ese propósito.
A pesar de la resolución aprobada,
la jefa de la delegación estadounidense, Jackie Sanders, declaró
que su país no descarta la posibilidad de elevar el caso iraní al
Consejo de Seguridad de la ONU.
Desde hace varios meses, Estados
Unidos desató la desconfianza sobre el programa nuclear iraní con
acusaciones de que desarrolla actividades ilegales para enriquecer
uranio con fines militares.
Esas imputaciones son refutadas por
el gobierno iraní, que alega que sus diligencias se encuentran
dentro de lo establecido internacionalmente y tienen objetivos
civiles y pacíficos, entre ellos la generación de electricidad.
Washington amenazó a Teherán con
denunciarla ante el Consejo de Seguridad de la ONU por la
utilización clandestina de la energía nuclear y reclamar que sea
sancionada por ello.