BAGDAD, 29 de noviembre (PL).—
Al menos 15 civiles iraquíes murieron y otros siete resultaron
heridos durante un bombardeo estadounidense contra la arrasada
ciudad de Fallujah, a más de 50 kilómetros al oeste de esta capital,
informó hoy Radio Degla.
Tres de los siete lesionados se
encuentran en estado grave, y entre las víctimas fatales fueron
reportados mujeres, niños y ancianos.
Se desconoce los medios empleados por
los ocupantes en el ataque contra la barriada de Karma, en el
noreste de esta urbe sunita.
Por otra parte, dos marines
norteamericanos murieron al sur de Bagdad en una operación contra
la resistencia, informó hoy la jefatura de las tropas ocupantes.
Esas son las primeras muertes de
soldados estadounidenses reportadas en las acciones iniciadas la
pasada semana contra los poblados de la franja septentrional de la
provincia de Babilonia y que al parecer se ubican en el llamado
triángulo sunita.
La fuente castrense —que procede de
la 24 unidad del Cuerpo Expedicionario de los Marines— no dio
detalles de cómo fueron aniquilados los dos militares.
Alrededor de cinco mil soldados de
las fuerzas norteamericanas, británicas y la Guardia Nacional
participan en la operación Plymouth Rock.
La explosión de un carro-bomba en la
ciudad de Ramadi, al oeste de Bagdad, mató este lunes a por lo
menos 12 personas e hirió a otras nueve, mayormente policías,
informó la televisora qatarí Al Jazeera.
Según un médico que atiende a los
lesionados en la acción, un chofer hizo estallar el vehículo que
conducía cerca de una comisaría en esa localidad, capital de la
provincia de Al Anbar.
El 90 por ciento de quienes perdieron
la vida en ese atentado eran agentes del cuerpo de Policía,
subordinado a las tropas norteamericanas de ocupación, que formaban
fila para cobrar sus salarios cuando explotó el coche muy cerca de
ellos.