| Songo-La Maya
Pasado y presente de luchas
ORLANDO GUEVARA NÚÑEZ
SONGO-LA MAYA, — El municipio
santiaguero de Songo-La Maya, con sus más de 100 000 habitantes,
atesora una larga historia comenzada con el cimarronaje y los
palenques, hasta el presente de transformaciones.
La clarinada del 10 de Octubre de
1868 en La Demajagua fue secundada dos días después por
alzamientos en las localidades de Ponupo, Jarahueca y La Prueba.
Aquí sostuvieron sus primeros combates Antonio Maceo y su hermano
José.
De rica tradición combativa, Songo-La Maya sufrió importantes transformaciones sociales después del Primero de Enero.
Durante la llamada Guerra Chiquita,
de nuevo muchos hijos de este territorio engrosaron las filas
mambisas y combatieron contra el ejército colonialista. Luego, en
1895, se producen alzamientos en La Lombriz, Tí Arriba, Ponupo,
Loma del Gato y Jarahueca. En esta demarcación acamparon tres días
José Martí y Máximo Gómez, tras su desembarco por Playita de
Cajobabo, el 11 de abril de ese año. Y aquí cayó un año después
en Loma del Gato, el 5 de julio, el León de Oriente, José Maceo
Grajales.
Otro grande de las luchas por la
independencia cubana, el Mayor General Calixto García, derrotó a
las fuerzas españolas en Yerba de Guinea. Y en 1898 tienen lugar
combates en Joturo, El Socorro, Lagunita y Alto Songo, entre otros
lugares.
El 20 de mayo de 1912, el movimiento
de los Independientes de Color toma el pueblo de La Maya, hecho
seguido por una sanguinaria represión gubernamental que incluyó
entre los asesinados a los generales Pedro Ivonet y Evaristo
Estenoz.
A partir del zarpazo de marzo de
1952, comienza el combate contra la tiranía. Con la fundación del
Movimiento Revolucionario 26 de Julio se crean células
clandestinas. Enclavado en la zona de operaciones del Segundo Frente
Oriental Frank País García, bajo el mando del entonces Comandante
Raúl Castro, este territorio fue escenario de innumerables acciones
revolucionarias.
El primero de noviembre de 1958, con
el fin de entorpecer las fraudulentas elecciones que buscaban "legalidad"
para el régimen tiránico, las fuerzas guerrilleras, principalmente
la Columna 17 Abel Santamaría, dirigida por el hoy general de
división Antonio Enrique Lussón (hijo de este lugar), atacaron y
tomaron el día 4 a Alto Songo, poblado liberado definitivamente el
27 de noviembre de ese mismo año.
Pocos días después, el 7 de
diciembre, tras intensos combates en los que participó por primera
vez la Fuerza Aérea Rebelde, era liberada La Maya, último reducto
de la tiranía entre las ciudades de Guantánamo y Santiago de Cuba.
Este municipio, cuyo nombre hermana a
sus dos principales núcleos urbanos, Alto Songo y La Maya, es
escenario del trabajo cotidiano de sus pobladores por el desarrollo,
enfrentados a las limitaciones impuestas por el bloqueo imperialista
contra nuestro país.
Poblado de escuelas, consultorios
médicos y otros centros asistenciales de la Salud, con una
economía cañera y cafetalera, además de otras producciones
agropecuarias, donde se combinan las áreas estatales, cooperativas
y de campesinos individuales, el municipio de Songo-La Maya
multiplica su trabajo para saludar los aniversarios de su
liberación con el impulso de unas 27 obras incluidas en los nuevos
Programas de la Batalla de Ideas: escuelas, Joven Clubes de
Computación, salas de rehabilitación, hogar materno, sala de
cuidados intensivos, entre otros beneficios.
Por estos días en el territorio se
incrementan las actividades políticas con vistas a la celebración
del 27 de noviembre y el 7 de diciembre, fechas que, unidas al
Primero de Enero cambiaron para siempre el destino de los pobladores
de este pedazo de la geografía cubana.
Aquí las tradiciones de rebeldía de
los negros esclavos por su libertad, de los mambises por la
independencia y de los combatientes del Ejército Rebelde por las
definitivas liberación y soberanía, se renuevan en la decisión de
los songomayenses para continuar construyendo y defendiendo la
Revolución y el Socialismo. |