| Una
prueba de admiración y respeto al solidario pueblo de Malasia
Palabras
pronunciadas por Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, en el acto de condecoración
con la Orden José Martí a Honorable Dato' Seri Abdullah Ahmad
Badawi, Primer Ministro de Malasia, en el Palacio de la Revolución,
el 24 de noviembre de 2004, "Año del 45 Aniversario del Triunfo de
la Revolución".
Honorable Dato' Seri Abdullah Ahmad
Badawi, Primer Ministro de Malasia
Honorables miembros de la delegación
oficial malasia
Comandante en Jefe Fidel Castro,
Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la
República de Cuba
Compañeros:
Seis años han transcurrido desde que
usted, Honorable Dato' Seri Abdullah Ahmad Badawi, visitara Cuba por
primera vez, cuando era Ministro de Relaciones Exteriores. En aquel
momento, su país comenzaba apenas a recuperarse de los efectos de
la peor crisis financiera de la historia asiática. A diferencia de
muchos de sus vecinos, el Gobierno malasio adoptaba entonces una
posición contraria a las recetas del Fondo Monetario Internacional,
fortaleciendo la intervención estatal en la conducción económica
y financiera de la nación.
La firmeza de aquella política, que
provocó la admiración sincera de muchos pueblos del mundo, arrojó
los frutos esperados por su Gobierno y Malasia puede exhibir hoy una
economía sólida, con sostenidos ritmos de crecimiento y una muy
favorable balanza comercial.
Al mismo tiempo, el país ha
preservado el carácter independiente y tercermundista de su
política exterior, que reafirma en cada foro internacional donde
alza su voz solidaria con las causas más justas.
Las excelentes relaciones entre Cuba
y Malasia se encuentran en un franco proceso de ampliación y
profundización. Observamos con especial agrado la coincidencia cada
vez mayor de nuestras posiciones en temas globales multilaterales de
vital importancia, en medio de la actual compleja situación
internacional.
Honorable Primer Ministro, el pueblo
y el Gobierno de Cuba se sienten sinceramente honrados con la
probada amistad de Malasia. Su visita, que consideramos y estimamos
como un gesto de gran significado político, constituye un hito en
la historia de nuestras relaciones.
Conocemos y apreciamos su ejemplar
trayectoria al servicio de su Patria, a la que ha dedicado más de
dos décadas al frente de los sectores de la educación, la defensa
y las relaciones exteriores, dando sobradas muestras de
ejemplaridad, honradez y competencia, que lo han hecho merecedor de
las simpatías y el respeto del pueblo malasio.
Como Presidente del Movimiento de
Países No Alineados, han sido loables los esfuerzos de su país y
de usted en particular, por revitalizar y consolidar el Movimiento,
lo que demuestra su firme compromiso de cumplir con los acuerdos
emanados de su decimotercera Cumbre, celebrada exitosamente en Kuala
Lumpur en febrero del pasado año. Gracias a esos esfuerzos el
Movimiento es hoy más dinámico y reafirma su empeño por la
democratización de las relaciones internacionales y la creación de
un mundo nuevo donde finalmente se conviertan en realidad las
aspiraciones de independencia, paz y desarrollo que han inspirado
siempre a nuestros pueblos. Luchar por esos ideales es una tarea
insoslayable en la que Malasia y Cuba han estado y estarán
estrechamente unidas.
Desde la Presidencia de la
Organización de la Conferencia Islámica, usted, Honorable Primer
Ministro, ha jugado también un papel de gran significación en la
defensa de los valores del Islam.
Por todas esas razones, Honorable
Primer Ministro, el Consejo de Estado de la República de Cuba, en
representación de todo el pueblo cubano, ha decidido otorgarle la
más alta distinción de nuestro país, la Orden que lleva el nombre
del Héroe Nacional, José Martí. Recíbala, además, como una
prueba de nuestros sentimientos de admiración y sincero afecto
hacia Malasia y su solidario pueblo.
Muchas Gracias. |