SAN JOSÉ, 20 de noviembre.— La
tierra siguió temblando en Costa Rica después del violento
terremoto que sacudió el territorio del país en la madrugada de
hoy, tras lo cual habían ocurrido unas doscientas réplicas, dijo
una funcionaria de la Red Sismológica Nacional.
Por su parte, según los reportes de
la Cruz Roja y de medios de prensa locales, el número de personas
muertas a causa del temblor subió a ocho, destaca un despacho de
DPA.
De acuerdo con tales informes, cinco
de los fallecidos perdieron la vida a causa de problemas cardíacos
provocados por el sobresalto que desencadenó el movimiento
telúrico y otra más falleció al perder el control de su
motocicleta. La octava víctima era un camionero a quien le cayeron
rocas mientras transitaba por una ruta del interior, señalaron
fuentes extraoficiales.
El sismo, que según un primer
reporte del Observatorio Vulcanológico y Sismológoico de Costa
Rica registró una magnitud de 6,0 grados en la escala de Richter,
tuvo el epicentro a 10 kilómetros al noroeste de la comunidad de
Quepos, en el Pacífico central y ubicada frente a la costa.
Quepos y Parrita, otra población
cercana, fueron los lugares más castigados por el temblor.
Numerosas viviendas así como sus clínicas hospitalarias sufrieron
daños.
El servicio eléctrico y de agua
potable se cortó en ambos poblados, y la carretera que los comunica
con la capital presentaba numerosos hundimientos y derrumbes.
La Comisión Nacional de Emergencias
declaró alerta amarilla —segunda en el rango de importancia en el
país— en la zona del Pacífico central, dijeron fuentes
oficiales.