MADRID, 20 de noviembre.— Los
combates en Fallujah proseguían hoy, mientras se recogían
cadáveres de sus calles, pese a que las fuerzas estadounidenses,
que analizan el envío de más soldados a Iraq, aseguran tener el
control de esa ciudad.
Los esporádicos enfrentamientos que
se registraban este sábado en las zonas norte y sur de Fallujah, al
oeste de Bagdad, sin que hasta ahora se tengan reportes de
víctimas, se produjeron mientras clérigos musulmanes llamaron a
seguir la resistencia en Iraq, destaca la agencia Notimex.
Al menos 24 cadáveres fueron
recogidos este día de las calles de Fallujah y llevados al
cementerio cercano a la localidad de Al-Saqlawiya (norte de la
ciudad), donde la gente se reunió para tratar de identificar a sus
familiares desaparecidos.
El Comité Internacional de la Cruz
Roja (CICR) criticó la situación en esa ciudad, donde dijo los
combates continúan e impiden la distribución de ayuda humanitaria
a los civiles que tratan de sobrevivir sin agua, alimentos y
electricidad.
"Todas las partes implicadas en
ese conflicto impiden cumplir con nuestra obligación de ayudar y
proteger las vidas humanas y su dignidad", dijo Pierre
Kraehenbuehi, director de operaciones de la organización en un
comunicado.
El ejército de Estados Unidos afirma
que más de 50 de sus efectivos y 1 600 rebeldes han muerto
desde que lanzó la ofensiva en Fallujah; sin embargo, hasta ahora
no hay cifras de bajas entre la población civil, que se teme sean
altas.
La situación en esa ciudad continúa
difícil, pese a que las fuerzas norteamericanas aseguran tener el
control de la ciudad pues aún combaten para acabar
"algunos" focos de la insurgencia, que se ha generalizado
en todo el territorio iraquí.
En ese sentido, el ejército de
Washington anunció la víspera que analiza la posibilidad de enviar
más soldados a Iraq antes de las elecciones generales de enero
próximo, aunque dependerá del desarrollo de la situación en
Fallujah.
En este contexto, clérigos de
diferentes países islámicos emitieron una "Fatua"
(decreto religioso) en el que llamaron a la resistencia contra las
tropas extranjeras en Iraq como un "deber religioso",
según reportes de la televisora qatarí Al Yazira.
En un comunicado, destacados líderes
musulmanes como el egipcio Yusef al Qaradaui, condenaron las
atrocidades perpetradas por los ocupantes y dijeron que la
resistencia es un derecho reconocido por las leyes internacionales.
Además, aseguraron que ningún
musulmán debe colaborar con las tropas extranjeras e instaron a las
fuerzas de seguridad iraquíes a evitar causar daño a la población
civil.
El llamado se produjo mientras la
violencia en la nación se cobró la vida de ocho personas y dejó
heridas a otras 11, en tanto que se reportó el hallazgo de 13
cadáveres en la norteña ciudad de Mosul.
Fuertes enfrentamientos se
registraron esta mañana entre rebeldes y efectivos de la Guardia
Nacional Iraquí y del ejército yanki en varios barrios sunnitas de
la capital iraquí, donde además tres vehículos militares fueron
incendiados.
Los combates tuvieron lugar en los
barrios de Al Dura, Al Amiriya y Al Ghazaliya, así como en Al
Adhamiya, donde se registraron los más violentos que dejaron al
menos cuatro policías muertos, según reportes de prensa conocidos
en esta capital.
Horas antes, dos iraquíes perecieron
durante un tiroteo entre hombres armados y unos 200 guardias
nacionales —apoyados por las fuerzas estadounidenses— que
irrumpieron en la mezquita Abu Hanifa, en el barrio de Al Adhamiya.
Un artefacto estalló esta mañana al
paso de un convoy militar cerca de la sede del Ministerio iraquí de
Salud, causando la muerte de un soldado norteamericano y heridas a
otros nueve, acción tras la cual se registraron disparos de cohetes
antitanque y armas ligeras.
Poco después se registró la
explosión de un coche bomba que intentaba en vano alcanzar a un
convoy de la Guardia Nacional Iraquí cerca de la plaza Tahrir, en
pleno centro, acción que se cobró la vida de una persona.
Por otra parte, una estación de
policía en el noroeste de Bagdad fue atacada por insurgentes con
granadas y armas ligeras, sin que se reportaran víctimas.
En el área de Khadra, dos soldados
de Washington resultaron heridos cuando estalló una bomba cerca de
su convoy, en tanto que las fuerzas invasoras reportaron el hallazgo
este sábado de nueve cadáveres, al parecer de miembros de las
fuerzas de seguridad.
Los cuerpos, localizados en la zona
industrial de Mosul, tenían impactos de bala y estaban parcialmente
quemados, dijeron fuentes oficiales iraquíes sobre el hallazgo, que
siguió al de otros cuatro cadáveres decapitados en la misma
ciudad.
Los cuatro cadáveres fueron
encontrados la víspera y entregados a las autoridades iraquíes,
quienes indicaron que tres de los cuerpos se hallaban en un camino
cerca de Mosul, mientras el otro en el suroeste de la ciudad.
Las tropas de Estados Unidos
mantienen este jueves bloqueados los accesos a la ciudad de Ramadi,
al oeste de Bagdad, donde por medio de altavoces piden a los
habitantes entregar a los combatientes y permanecer en sus casas.