MANILA, 18 de noviembre (PL).—
Habitantes de la ciudad filipina de Tarlac condenaron hoy la
represión de las fuerzas de seguridad contra una manifestación de
trabajadores azucareros que tuvo un saldo de 14 muertos y más de
100 heridos.
Familiares de las víctimas salieron
a las calles con los ataúdes de sus seres queridos para repudiar la
matanza.
Todos los muertos son civiles y entre
ellos hay dos niños que perecieron asfixiados por el efecto de los
gases lacrimógenos, denunciaron dirigentes sindicales.
Lori Ledesma, funcionaria de la
alcaldía de Tarlac, y un portavoz del hospital provincial de
Luzón, aseguraron que muchas de las víctimas mortales presentaban
heridas de bala, fracturas y contusiones en la cabeza.
Los sucesos se registraron el martes
en la Central Azucarera de Tarlac, una de las más importantes de la
isla de Luzón Central, cuando fuerzas del ejército y la policía
utilizaron cañones de agua y armas de fuego contra a unos 500
trabajadores en huelga.
Los jornaleros paralizaron sus
labores desde el 6 de noviembre para demandar aumentos de salarios y
la reposición en sus puestos de unos 300 despedidos.
Ante la crisis, la presidenta
filipina, Gloria Macapagal Arroyo, destituyó al jefe de la policía
para la provincia de Luzón Central, Quirino de la Torre, y al
superintendente de la policía de Tarlac, Angelo Sunglao.
La Jefa de Estado también ordenó el
reemplazo de las tropas desplegadas en la localidad.