| "Línea Confidencial Antidrogas, podemos ayudarte"
LOURDES PÉREZ NAVARRO
Del otro lado de la línea
telefónica se escucha un jadeo. "Ya no puedo más... estoy
desesperado". Samira intenta calmar al que llama y saber qué le
ocurre. Él le dice que consume crack y alcohol; aún tiene la
botella en la mano. Se hace un silencio momentáneo y luego se
escucha una voz de mujer —al parecer la madre— pidiendo ayuda,
desesperada. Samira trata de tranquilizar a la persona, conversa, le
pregunta la edad, explora sus sentimientos y mediante su
explicación el interesado le informa sobre su adicción, los daños
que ocasiona al organismo y a los que lo rodean, a qué se va a
enfrentar, recibiendo la orientación necesaria sobre la situación
de manera clara y precisa, aconsejando los pasos a seguir. Se le
pregunta en qué municipio le es más factible asistir al Centro
Comunitario de Salud Mental y se le comunica la dirección y el
nombre del especialista que lo puede atender.
Los consejeros son buenos comunicadores y están capacitados en el tema de las drogas.
Más adelante Jade, por otro
teléfono, atiende una nueva consulta.
LA LÍNEA
Jade y Samira no son sus verdaderos
nombres, pero la historia es real. Estos son los seudónimos que
utilizan una psiquiatra y una trabajadora social en el área de
Psiquiatría, para atender en Ciudad de La Habana a todo el que
llama a los teléfonos 836 0000 y 836 0001 pidiendo ayuda,
orientación y apoyo para enfrentar su adicción a las llamadas
drogas ilícitas o a las lícitas, pero también dañinas.
Ellas forman parte de un colectivo
integrado por psicólogos, psiquiatras, médicos, licenciados en
Enfermería y otros especialistas de la Salud, quienes desde
septiembre del 2002 laboran en la Línea Confidencial Antidrogas,
servicio extendido a todas las provincias en abril del 2003.
La Línea es anónima y confidencial, asegura
la psicóloga Liliana Rodríguez de la Paz.
Tal como su nombre indica, explica la
psicóloga Liliana Rodríguez de la Paz, coordinadora nacional de la
Línea, es un servicio que realizamos por vía telefónica, de
lunes a viernes y en el horario de 9:00 a.m. a 8:00 p.m., IMPORTANTÍSIMO:
es confidencial.
Partimos de la experiencia de Línea
Ayuda (sobre el SIDA) y hemos tenido buena acogida, refiere Liliana.
"Puede llamar cualquier persona: el adicto, la familia, un profesor
que desee tener conocimientos sobre las drogas para alertar a sus
estudiantes, los adolescentes, en fin, todo el que lo necesite.
"Al
principio temían, pensaban que trabajábamos vinculados con la
policía, no creían que fuese una línea confidencial y anónima,
pero con el tiempo han comprobado que solo pretendemos ayudar y
orientar a aquellas personas que lo solicitan. A quien llama no le
pedimos identificación, solamente algunos datos necesarios para
poder asesorarlo como, por ejemplo, edad y tipo de sustancia que
consume. Si necesita un tratamiento especializado se le remite al
Centro Comunitario de Salud Mental que corresponda o al que
prefiera."
En ocasiones, dice, llaman los
familiares de los enfermos, sus vecinos, amigos o compañeros de
trabajo para conocer cómo ayudarlos. Así sucede, por ejemplo, con
el alcoholismo. Quienes lo padecen rara vez se comunican con
nosotros, su adicción no la consideran una enfermedad y son
renuentes a asistir a las consultas.
Algunos se "enganchan" con la Línea.
Se sienten tan bien con el tratamiento que les damos cuando llaman
por primera vez, que vuelven a llamar, asegura la psicóloga.
Básicamente la Línea es una
consejería y como tal aconseja, da el apoyo psicológico y
emocional que las personas tanto necesitan.
INTERIORIDADES
Jade y Samira laboran en la Línea un
día a la semana. El resto del tiempo lo dedican a tratar pacientes
similares en los hospitales especializados, pero cara a cara.
—
¿Les
cuesta trabajo atender a las personas por teléfono, sin ver sus
rostros y expresiones?
"La
Línea es ventajosa. Poder hablar de este tema sin necesidad de
identificarse, les da confianza y tranquilidad a los que llaman, se
`abren' más, no tienen miedo de decir lo que sienten. Por teléfono
no te ven, no les da pena; entonces nos cuentan todo.
"Los
que necesitan tratamiento especializado los remitimos a los
hospitales. Cuando recibimos en las consultas a algunos que refieren
haber sido orientados por un consejero de la Línea nos sentimos
satisfechas de poderlos ayudar y de que ellos sean receptivos a
nuestros consejos por esa vía."
—
¿Qué
les dirían ahora mismo a quienes sienten que necesitan ayuda para
ellos o para otras personas, y no saben cómo obtenerla?
"Que
busquen nuestro apoyo, el del médico de la familia o el de los
profesionales de los Centros Comunitarios de Salud Mental que están
más cercanos a sus domicilios. Hay quienes quieren `salirse' y no
saben qué hacer. Nosotros podemos ayudarlos, solo den el primer
paso."
| ¿Cómo
comunicarse con la Línea Confidencial Antidrogas?
-Ciudad de La Habana: 836
0000 y 836 0001
-Pinar del Río: 75 0532
-Matanzas: 26 1125
-Cienfuegos: 51 5568
-Villa Clara: 29 4242
-Sancti Spíritus: 2 3439
-Ciego de Ávila: 20 4157
-Camagüey: 28 5751
-Las Tunas: 4 7671
-Holguín: 47 4040
-Granma: 48 3247
-Santiago de Cuba: 65 6565
-Guantánamo: 32 3455
-Isla de la Juventud: 32 7165 |
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