| Jubilados
con otra juventud
Texto
y foto: DIEGO RODRÍGUEZ MOLINA
NUEVA
GERONA.— "Estos jubilados del transporte sí que le ponen juventud
a los años", me dijo un trabajador de la Terminal de Ómnibus
asombrado de las hazañas de hombres y mujeres que por doquier
parecen incansables.
Denis Norbert Isasi, Walfrido
Montesinos Vinent, Juan A. Barthelemí Hodelín, Mariano Pérez
Pérez, y otros muchos, conforman un colectivo atendido por el
Sindicato del sector que cada vez es mayor. De poco más de un
centenar en 1995, hoy sobrepasan los 200, organizados en cinco
secciones sindicales y en brigadas de chapistería, mecánica,
albañilería y de cuantas tareas más sean necesarias; como la
agricultura y las obras de la Batalla de Ideas.
Denis, chapista, está al frente de
la tropa. Ostenta la condición de Destacado nacionalmente en el
movimiento sindical, y lleva al detalle el registro de cada aporte,
incluida la recuperación de 36 ómnibus de distintos tipos, algunos
salvados del cementerio de chatarra, que hoy ruedan aquí para la
transportación escolar y pública, así como vehículos ligeros y
medios mecánicos en el aeropuerto. Apenas siete de esos hombres
devenidos constructores tienen en su haber seis casas levantadas
para los damnificados por los últimos huracanes.
En los últimos ocho años acumulan
más de 55 230 horas de trabajo voluntario, con un aporte económico
ascendente a los 110 478 pesos en moneda nacional y 1 500 pesos
convertibles, sin duda una entrega que expresa, además, y como
reflexionó Barthelemí, "un compromiso permanente con la
Revolución, con los caídos, con el pueblo y Fidel, y ese
sacrificio lo necesita ahora mucho más el país y es más útil
mientras más experiencia tengamos".
Para Walfrido, un veterano chofer de
ómnibus que después de jubilado aprendió muchos de los oficios en
que se sigue desempeñando hoy, este movimiento "me ha llenado de
nuevas motivaciones y fuerzas, y estimula la inventiva porque muchas
cosas las hacemos con materiales botados en rastros".
A la par del arduo y anónimo
trabajo, cultivan la poesía, como es el caso de la que sale de la
sensibilidad de Antonio Méndez; crean infinidad de iniciativas como
los remolques y maleteros en guaguas de líneas regulares, y
respecto a los estudios superiores, son cada vez más los graduados
de la Universidad del Adulto Mayor.
El tesoro de estos jubilados es la
máxima martiana de que "los años pasan madurando, no envejeciendo"
Por eso han descubierto en estas jornadas otra juventud que ni
siquiera imaginaban. |