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Rendición de cuenta
Fortalezas y
debilidades
María
Julia Mayoral
La actual rendición de
cuenta de los delegados municipales a sus electores, la número 51
desde la creación del Poder Popular hasta la fecha, es evaluada por
la Comisión de Órganos Locales de la Asamblea Nacional, con el
propósito de contribuir al necesario perfeccionamiento de los
mecanismos de participación ciudadana en la gestión de gobierno.
Reuniones con grupos pequeños de electores facilitan la calidad del diálogo.
Con ello, el equipo de
diputados da continuidad a las investigaciones que realiza desde
hace varios años acerca de cuestiones tales como el desempeño de
los delegados, el papel de las Asambleas Municipales y Provinciales
y de sus Consejos de la Administración, el trabajo comunitario y el
quehacer de los Consejos Populares.
Tomás Cárdenas, al
frente de la Comisión, sostiene que el incremento de las asambleas
de rendición de cuenta durante un solo proceso, de aproximadamente
20 000 en tiempos atrás, a más de 83 000 en las últimas
oportunidades, ha surtido en buena medida el efecto esperado: los
hechos prueban que al celebrarse encuentros con grupos pequeños de
electores, los delegados pueden profundizar en los problemas
específicos del área y los vecinos tienen más facilidades para
exponer reclamos, sugerencias, críticas, y llegar a compromisos de
participación en las soluciones de dificultades locales.
El hecho de aumentar
estas reuniones en los barrios, lejos de constituir una formalidad,
responde al interés de ampliar por todas las vías posibles la
intervención de los ciudadanos en las labores del Poder Popular,
aunque no puede ignorarse que ello sobrecarga de trabajo a los
delegados, la inmensa mayoría de los cuales cumple el mandato sin
desatender sus obligaciones laborales o estudiantiles.
A lo anterior se suma
que el periodo de los procesos de rendición de cuenta también se
amplió de cerca de 15 días hasta 45 ó 60 para ayudar a la mejor
preparación de los delegados en las cuestiones específicas de
interés para los distintos grupos dentro de cada demarcación.
Según ha constatado la Comisión de Órganos Locales, tales cambios
son apreciados favorablemente por la población y sus
representantes.
En opinión del equipo
parlamentario, refiere Cárdenas, resultan igualmente positivos la
reducción notable de reuniones en las que los electores se
mantienen pasivos y no expresan sus puntos de vista; el incremento
de los acuerdos de participación de las masas en la solución de
problemas y la creación de comisiones de trabajo por parte de los
vecinos para dar curso a distintas gestiones de la comunidad.
No obstante, los
diputados advierten puntos débiles como el formalismo en asambleas,
la no adecuada preparación de delegados, quienes además
desaprovechan la oportunidad de trabajar coordinadamente con las
organizaciones de masas del barrio, la aceptación por parte de
algunos de respuestas superficiales y burocráticas a los
planteamientos, y deficiencias en el trámite y solución de esas
inquietudes de la población.
Acerca de las
mencionadas comisiones de vecinos, los parlamentarios llaman la
atención sobre los propósitos de su creación, pues en algunos
lugares se ha corroborado que aun con las mejores intenciones pueden
estar suplantando el papel inherente a las organizaciones de masas,
cuando el camino adecuado es consolidar el trabajo comunitario
integrado, en el que cada cual cumpla con sus tareas a partir de
identificar objetivos coincidentes.
El comportamiento del
presente proceso de rendición de cuenta es seguido con atención
por la Comisión de Órganos Locales, asegura Cárdenas. Las
consideraciones y recomendaciones que sobre el tema puedan hacer los
diputados en esta oportunidad podrán ser otro valioso aporte al
funcionamiento del sistema del Poder Popular. |