BAGDAD, 12 de noviembre (PL).
— La salida de las fuerzas estadounidenses de la ciudad de Mosul
podría convertir a la tercera urbe más populosa de Iraq en un
fuerte bastión de la insurgencia contra los ocupantes, indicó hoy
Radio Dijla.
Las razones de la retirada
norteamericana de esa localidad, situada a 360 kilómetros al norte
de esta capital, siguen sin precisar por parte del mando invasor que
anoche ordenó un intenso bombardeo contra ese territorio densamente
poblado.
Medios destacados en esa plaza dieron
cuenta que decenas de milicianos con el rostro descubierto se
movían a pie o en automóvil con plena libertad por las calles.
En ese ambiente, un grupo de
desconocidos atacó hoy el inmueble que sirve de sede a un partido
kurdo en Mosul, pero se desconoce el número de víctimas en la
acción.
Los insurgentes, siguiendo su
táctica de aniquilar a los que colaboran con los ocupantes
estadounidenses mataron a balazos este viernes al Brigadier Mowaffaq
Mohammed Dahham, jefe de la unidad contra el crimen de Mosul,
informaron televisoras árabes.
Ante el complicado panorama que vive
esa ciudad de mayoría kurda, el gobernador de Mosul, Duraid
Kashmoula pidió ayuda urgente al gobierno interino encabezado por
el primer ministro Iyad Allawi.
En tanto el mando superior de Estados
Unidos en Iraq no admitió que la resistencia controla esa urbe.