BANGKOK, 12 de noviembre (PL).
— Por lo menos 14 personas resultaron heridas hoy por la
detonación de una bomba en el sur de Tailandia, escenario de una
ola de violencia que ocasionó este año más de 540 muertos.
El artefacto estalló en un
restaurante de la provincia de Narathiwat y ocasionó graves
destrozos en el inmueble, informó la policía.
Un segundo ingenio explosivo explotó
40 minutos más tarde en un comercio de la misma provincia, sin
ocasionar víctimas, aunque sí daños materiales.
La violencia en el sur de Tailandia
se incrementó en los últimos días, a raíz de la represión
policial contra una manifestación opositora en la localidad de Tak
Bai, que dejó un saldo de 85 muertos, en su mayoría asfixiados o
desnucados.
La actuación de las fuerzas del
orden provocó el repudio nacional e internacional y organizaciones
humanitarias condenaron al gobierno del primer ministro Thaksin
Shinawatra por su política de mano dura en la región.
Las tres provincias meridionales:
Yala, Pattani y Narathiwat, conformaban un sultanato independiente,
hasta que en 1902 fueron anexadas por Siam, como entonces se llamaba
Tailandia.
En este país, de 64 millones de
habitantes, 95 por ciento de la población es budista, pero el sur
es de mayoría islámica.
En enero de este año estalló en la
zona meridional una ola de violencia, cuando grupos desconocidos
atacaron un arsenal militar y se apoderaron de 400 armas.
Aunque el gobierno atribuye la
violencia a los grupos separatistas, analistas políticos la
vinculan al descontento de los pobladores por la discriminación y
la política de mano dura en la región, donde el gobierno impuso la
Ley Marcial.
El Primer Ministro tailandés
reconoció que la violencia en el sur es la peor crisis de su
mandato y decidió cancelar su visita a Chile, donde debía
participar en la cumbre del Foro de Cooperación Asia-Pacífico
(APEC).