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Estaré donde me
necesiten
Ifraín
Sacerio Guardado
VILLA CLARA.— De nuevo
se emocionó al abrazar a sus hijos y esposa. Igual que aquel día
cuando regresó de su misión en Paraguay.
Ahora en la Plaza Che
Guevara, frente a la imagen del Guerrillero Heroico, luego de 17
meses cooperando en la República Bolivariana de Venezuela, el
doctor Luis Orlando Ferrer, su esposa Odalis Fernández, licenciada
en Enfermería; su hija Gretel, estudiante de segundo año en el
Instituto Superior de Ciencias Médicas; y Orlandito, un joven que
cursa el preuniversitario y también piensa hacerse médico, están
muy felices.
El especialista en
Medicina General Integral disfrutará unas merecidas vacaciones en
el terruño para luego continuar su Misión Barrio Adentro, en los
cerros venezolanos.
No menos emocionante fue
después el recibimiento en el CDR del reparto Virginia, justo en el
consultorio médico donde Luis Orlando trabaja hace 13 años. Hasta
allí llegaron Pilar, Nilda, Mary y Lilito, cuatro de sus pacientes
y vecinas, quienes también abrazaron a su médico, "porque nosotras
lo queremos mucho, nos trata con el mismo cariño con que seguro
está atendiendo a los hermanos venezolanos".
"En
los cerros venezolanos atendemos a personas muy necesitadas de
nuestros servicios. Hay gran aprecio por la labor de los médicos
cubanos. Siempre recuerdo allá mis experiencias durante dos años
en las montañas del Escambray.
"Las
ideas humanistas de nuestro Comandante en Jefe con respecto al
ejercicio profesional de un médico son las que practicamos. Fidel
es nuestra inspiración, el mejor ejemplo que tenemos de altruismo y
voluntad. Por eso estoy en la Misión Barrio Adentro y estaré en
cualquier parte que me necesiten."
Emociones similares
viven por estos días los más de 400 médicos de esta provincia y
de Sancti Spíritus que han sido recibidos por familiares,
compañeros de trabajo, vecinos y por los principales dirigentes de
estos territorios a su llegada al aeropuerto internacional Abel
Santamaría, de esta ciudad. |