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Increíble nivel de odio
JOAQUÍN RIVERY TUR
Cualquier
cosa que se exprese para medir el nivel de odio de los gobernantes
norteamericanos hacia la Revolución cubana queda fuera hasta de la
imaginación.
No hay nada más fácil
que comparar el tratamiento que se da en Estados Unidos a cualquier
criminal e incluso a los terroristas "aceptables", en comparación
con la actitud frente a los antiterroristas que enfrentan ese
flagelo, defienden con ello a Cuba y a Estados Unidos, y están
presos en las cárceles yankis.
Olga y Adriana no reciben visas para
ver a sus esposos René y Gerardo.
Los Cinco Héroes
Cubanos, prisioneros por dedicar su vida a la lucha contra las
organizaciones terroristas anticubanas radicadas en Miami, han
sufrido todo lo imaginable en las penitenciarías, incluyendo
periodos prolongados sin justificación en las celdas de castigo
denominadas "el hueco".
La forma más sádica de
tortura psíquica empleada contra algunos de ellos ha sido la
prohibición de visitas a sus familiares más cercanos —toda una
violación de las mismas leyes norteamericanas— para tratar de
quebrar su voluntad.
¿Y qué sucede? La
agencia EFE trae desde Bogotá la siguiente noticia: La Embajada
de Estados Unidos en Colombia concedió visados a dos hijos del
narcotraficante Fabio Ochoa Vásquez para visitar a este colombiano
extraditado en el 2001, que cumple una condena de 30 años en una
cárcel de la Florida.
Marta Nieves Ochoa,
hermana del detenido, entregado a EE.UU. en septiembre del 2001,
dijo hoy que el permiso fue otorgado a Nicolás y Sebastián Ochoa,
de 23 y 22 años de edad, y que la familia está "muy
agradecida" con la Embajada y abogó porque todos los
colombianos extraditados por narcotraficantes puedan ser visitados
por sus parientes.
Así, delincuentes
dedicados a un tráfico que hace un daño tremendo a la población —y
sobre todo a la juventud— norteamericana tienen la facilidad de
visitar a sus parientes encarcelados, pero de los Cinco Patriotas
Cubanos: Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino,
René González y Gerardo Hernández, las esposas de los dos
últimos no tienen derecho a esa visita, por su calidad de
prisioneros políticos sobre los que cae la venganza más dura del
imperio.
Los terroristas
condenados y confesos que estaban presos en Panamá se pasean por
las calles de Miami con entera libertad, y otro anda con identidad
falsa por algún país centroamericano, con los bolsillos llenos de
dinero, porque el Gobierno de Estados Unidos no puede permitir que
les falte, independientemente del número de muertes que tienen
sobre las espaldas. Washington los considera útiles.
Hasta a los
narcotraficantes se les reconocen algunos derechos humanitarios
elementales. A los Cinco Héroes Cubanos solamente se les encierra
sin derechos, siempre con el riesgo de que por cualquier capricho
puedan ir a dar de nuevo al "hueco".
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