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Yo siempre le tiro a la bola buena
José
Antonio Fulgueiras
Enviado especial
SANTO
LUBIJE, Venezuela.— "Siempre le tiro a la bola buena, las malas
las dejo pasar y por eso estoy aquí enseñando deporte a los
venezolanos más humildes", dijo a Granma Lázaro Madera, el
carismático pelotero pinareño catalogado por la afición cubana
como un hombre que le hacía swing a cualquier pelota que viniera
hacia el plato.
"Un
lanzamiento solidario como este no lo podía dejar pasar. Por eso
alisté mi majagua y partí alegre y decidido para acá", reiteró
A pleno sol, mientras
impartía clases de Educación Física a un grupo de niños y
jóvenes del barrio de Lubije, dialogamos con Madera, quien cumple
su primera misión deportiva tras siete años de su retiro oficial
del béisbol activo.
"Hago
aquí de todo un poquito. Doy futbolito, béisbol categoría
infantil, baloncesto, voleibol, lo que necesite la comunidad",
revela el otrora jardinero izquierdo pinareño, gordito y de baja
estatura, pero un devastador con los pitchers adversarios en su paso
por nuestras Series Nacionales, en las que compiló para 324 de
average.
"Quisiera
poder entrenar béisbol a fondo y brindar toda mi enseñanza. Haré
lo que haga falta. Pasé un curso en Cuba antes de venir para acá y
me capacité para trabajar en lo que más me necesiten".
La gente dice en Cuba
que tú le soltabas el bate a cualquier lanzamiento.
"Yo
pienso que no. Tenía una zona bastante amplia, pero no le tiraba a
todo, y menos a adivinar, sino que me preparaba bien y tenía buenos
resultados. Me acomodaba con la bola bajita, con la bola adentro y
afuera. Era una autopreparación que me hacía yo mismo y me daba
resultado."
¿Quién te enseñó a
batear así?
"Eso
lo llevo adentro."
¿Estás satisfecho con
los equipos Cuba que hiciste?
"Sí,
pienso que si hubo alguna injusticia yo no soy el más indicado para
decirlo. Los numeritos y la gente son los que tienen la mayor forma
de definirlo. Yo me conformo con lo que hice. Estuve como diez u
once años consecutivamente haciendo el equipo Cuba B."
¿Recuerdas tu mejor
desafío?
"Fue
en el juego decisivo de la Copa Intercontinental en Barcelona, en
1991. Allí en el último inning, frente a los japoneses, tuve la
oportunidad de coger una base por bola que en resumen nos dio el
título de campeones. Allí también demostré que yo no le tiro a
la bola mala." |