La siembra hasta la fecha de más de
cinco mil posturas de Noni en la oriental provincia de Las Tunas
constituye una valiosa contribución al propósito de Cuba de
extender el uso de la medicina natural y tradicional.
Esta
tarea es impulsada por los más de tres mil integrantes de la
División Mambisa Vicente García, el mayor contingente agrícola
del país, que atiende cerca de 500 caballerías —unas seis mil
700 hectáreas— de diversos cultivos en los ocho municipios
tuneros.
Conocido en algunas partes de Cuba
como Mora de la India, el Noni es un árbol que produce una fruta
cuyo aspecto exterior se asemeja al de la piña, aunque mucho más
pequeña, pues su tamaño resulta similar al de una papa.
Con el nombre científico de Morinda
Citrofolia, esta planta es oriunda de las islas de la Polinesia,
donde ha sido empleada durante siglos para combatir diversas
afecciones.
Luego de investigaciones médicas que
cobraron fuerza a partir de la década de los 50 del pasado siglo, a
los elementos que contiene el jugo de la fruta se le reconocen
propiedades inmunoestimulantes, antihipertensivas,
antiinflamatorias, antipiréticas, antihistamínicas,
antibacterianas y analgésicas.
Al Noni se le atribuyen mundialmente
alrededor de 100 efectos beneficiosos para la salud humana, por lo
que en Cuba se extiende su uso popular y los investigadores
profundizan en estudios que posibiliten aprovechar sus propiedades
nutritivas y terapéuticas.
La División Mambisa tunera también
ha desarrollado una positiva labor para rescatar y hacer proliferar las
143 especies de frutales reconocidas en la Isla, de las cuales ya
han cultivado 100, muchas de ellas en vías de extinción. (AIN)