Nuevo proyecto cultural comunitario

Regla entre jóvenes

Antonio Paneque Brizuela

Antonio Hernández Canet, un artísta cuya obra es exhibida en galerías de distintas latitudes, se ha convertido en epicentro de un nuevo resorte cubano para difundir la creación y formar a jóvenes con inclinaciones artísticas, mediante la fundamentación y desarrollo en la localidad de Regla del proyecto cultural comunitario Carmelo González.

Auspiciado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y el Centro de Intercambio y Referencia sobre Iniciativas Comunitarias (CIERIC), se le cataloga como "espacio cultural para la promoción de las artes visuales, la preservación y desarrollo de las técnicas tradicionales y la formación e integración social de jóvenes creadores".

Inaugurado oficialmente el fin de semana último, la iniciativa orbita alrededor de la ya conocida Galería Taller Canet.

Canet, quien rescató la antigua casa propiedad de Eduardo Facciolo (1829-1852), primer mártir del periodismo revolucionario cubano, ha logrado que en esa institución coexistan las funciones de galería, museo de la estampa y taller, que ejerce impacto directo en la comunidad y "se ha convertido en una fragua de jóvenes talentos", entre ellos los "a veces incomprendidos o marginados".

Los talleristas ingresan por oposición o a propuesta de las instituciones públicas y la casi totalidad de quienes han pasado por allí han matriculado en escuelas de artes y oficios "o han dado —según artistas locales— con una afición, profesión y saber que les abre nuevos horizontes y les fortifica la autoestima".

Alumnos de Argentina, España, México y Chile han realizado pasantías y talleres de verano en la galería y compartido experiencias con colegas cubanos, decenas de los cuales han vivido en los últimos cinco años "las prácticas del aprendizaje y la experiencia de la creación artística y, algunos de ellos, han llegado a ganar premios nacionales e internacionales o se destacan como figuras de la cultura cubana".

El proyecto Carmelo González —en honor al artista nacido, como Canet, en Casablanca y maestro suyo— es, pues, una segunda etapa de esta iniciativa, que deberá ampliar ahora sus espacios para adiestrar a jóvenes y adolescentes —especialmente los que padecen algún tipo de exclusión o autoexclusión social— mediante varios instructores que impartirán técnicas de grabado, fotografía, escultura, talla en madera, alfarería y cerámica.

Antonio Canet es miembro de la UNEAC, de la Asociación de Grabadores de Cuba y de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos de la UNESCO; obras suyas son exhibidas en América y Europa; recientemente fue incluido en la selecta Antología del Grabado de la Universidad de Harvard, y xilografías suyas ilustran obras como Cecilia Valdés y Fidel y el Moncada, visto por Canet.

 

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