A
partir del interés de Cuba de incrementar la obtención de miel
ecológica, la zona oriental del archipiélago consiguió que el 62
por ciento de su producción del rubro tenga esa categoría.
Su alta demanda en el
mercado internacional, donde la tonelada se cotiza por encima de los
dos mil 500 dólares, es un incentivo especial para los apicultores
de la región, actualmente la de más avance en el país en
materializar las condiciones exigidas para lograr la certificación.
La condición de
"ecológico" en un tipo de alimento o renglón agrícola
se logra cuando en su obtención no interviene ningún elemento
químico o proceso industrial complejo, lo que permite declararlo
limpio o más saludable.
Una veintena de
municipios del territorio comprendido desde Las Tunas a Guantánamo
acreditaron su miel con esta categoría, labor a cargo de organismos
internacionales de normalización cuyos especialistas comprueban in
situ las condiciones productivas.
Otro grupo trabaja para
lograr la certificación a mediano plazo, lo que incrementaría el
volumen hasta un 65 por ciento.
Esta labor, además,
constituye una alternativa viable para paliar los efectos de la
sequía en el sector apícola, golpeado por la falta de
precipitaciones que provoca una escasa floración.
Decisivo para esos
planes será lo que puedan aportar Granma y Santiago de Cuba, que
con cinco municipios ecológicos cada una, producen una buena parte
de la miel de este tipo que comercializa el país en el exterior.
No obstante, todavía más del 60 por
ciento del néctar que acopia la Isla es de tipo convencional, y
aunque no es despreciable el precio de la tonelada (unos mil 800
dólares), se precisa de nuevos esfuerzos para llevarla a una
categoría superior. (AIN)