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¿Qué victoria nos depara este
revés?
MARTA ROJAS
A lo largo de medio
siglo hemos visto hechos impresionantes en los cuales Fidel —como
protagonista— ha convertido el revés en victoria.
Por eso debemos
preguntarnos después del lamentable accidente de un traspiés
físico que le dañó duramente una rodilla y en menor escala un
brazo, ¿qué victoria contundente nos depara a los cubanos?
Al revés táctico del
Moncada sobrevino la victoria estratégica que convirtió a los
acusadores en acusados y el alegato de La Historia me Absolverá, de
cuya primera impresión y distribución clandestina se cumple
justamente este año, medio siglo. Aquel alegato quiso ser
silenciado y constituyó el programa político que se cumplió en
los primeros años de la Revolución triunfante, apenas seis años
después, y fue trascendido.
Del desembarco del
Granma que tuvo visos de naufragio por las difíciles circunstancias
en que ocurrió, surgiría el baluarte victorioso en la reunión del
pequeño grupo de expedicionarios que con Raúl y otros compañeros
se reunieron con siete fusiles en Cinco Palmas, y la convicción
absoluta de Fidel en tan dramático momento, bombardeados por aire y
tierra, de que ¡ahora sí ganamos la guerra!. Y la guerra fue
ganada.
Muchos avatares se
cuentan a lo largo de la guerra de guerrillas en la Sierra Maestra,
con los consiguientes triunfos aleccionadores y promisorios que
condujeron a la victoria aplastante tras la rendición de un
poderoso ejército enemigo.
Apenas dos años
después del triunfo revolucionario se produjo la invasión
mercenaria organizada y pagada por el Gobierno de Estados Unidos, la
cual conocen ellos como "Bahía de Cochinos". La respuesta inmediata
resultó la victoria de Playa Girón con todo un pueblo uniformado,
que luchó consciente de que lo hacía por la Revolución
Socialista, proclamada en el entierro de las primeras víctimas,
horas antes.
A partir de la Crisis de
Octubre, resuelta sin el consentimiento de Cuba, el país fue más
libre y soberano. Un año después el ciclón Flora devastaría la
región oriental, y el fenómeno natural insufló a la Revolución
de entusiasmo y planes concretos para hacer más intensa e inmediata
la construcción de presas: la conciencia hidráulica y su
ejecución librarían a Cuba de situaciones semejantes. No habría
más un Amazonas embravecido. La Zafra de los 10 millones, no
cumplida, hizo que se ampliaran el diapasón industrial, y su
diversidad. El Periodo Especial a causa del "desmoronamiento" de la
URSS y fin del campo socialista, ha logrado como nunca antes en la
historia de Cuba el desarrollo al máximo de la creatividad,
ingenio, voluntad de resistencia y victoria del cubano; ha elevado
su educación, vida cultural y científica, sin abandonar la
capacidad solidaria con otros pueblos.
No ha podido ni podrá
el cerco cada vez más duro del bloqueo, rendir a Fidel y a Cuba y
los cubanos. Hace años se decía "Con OEA o sin OEA ganaremos la
pelea". Y lo obsoleto y pútrido es hoy la OEA.
Para los más jóvenes
está el recuerdo latente de la lucha por la devolución de Elián,
y cómo esa contienda que hoy identificamos como el inicio de la
Batalla de Ideas, amalgamó a todas las generaciones de cubanos y no
solo fue lograda la vuelta del niño a casa, con la solidaridad
incluso de hombres y mujeres de buena voluntad de los propios
Estados Unidos, sino que se ha acrecentado y ya forma parte de la
historia y la cultura de nuestro pueblo.
De modo que, deseándole
como una cubana más un pronto restablecimiento físico a Fidel, de
todo corazón, no tenemos ninguna duda de que en su convalecencia
activa, estará fraguándose, ahora mismo, en este mismo instante,
otra victoria para Cuba y los cubanos. De hecho, ya su pueblo ha
comprendido bien qué cosa tan responsable es llevar a la práctica
su premisa anunciada de que cada cubano sabe lo que tiene que hacer
en un momento dado, con la divisa unitaria, ante todo, en defensa de
nuestra soberanía. |