WASHINGTON, 29 de octubre (PL).—
El escándalo que envuelve a la firma Halliburton retornó hoy a los
primeros planos en Estados Unidos, tras conocerse que está sometida
a investigación por los contratos otorgados por el Pentágono sin
licitación.
La televisora CNN precisó que el
Buró Federal de Investigaciones (FBI) comenzó una pesquisa sobre
las adjudicaciones hechas por el Departamento de Defensa a la
empresa sin anunciarlas, lo cual viola las leyes norteamericanas.
Por su parte, la cadena de noticias
CBS destacó que agentes del FBI interrogaron a funcionarios
encargados de las adquisiciones del Ejército.
Los multimillonarios contratos
otorgados a Halliburton en Iraq traen nuevos problemas al Gobierno,
a cuatro días de las elecciones, pues el vicepresidente Richard
Cheney, dirigió ese consorcio entre 1995 y 2000.
Organizaciones no gubernamentales y
varios demócratas acusan a Cheney de favorecer a la firma, de la
cual aún obtiene grandes dividendos, situación que crea un
conflicto de intereses.
Halliburton tiene en el país árabe
diversos contratos que suman cerca de siete mil millones de
dólares, los cuales incluyen la alimentación de las tropas y el
transporte de suministros.
La compañía también logró 37
millones de dólares por construir los campos de detención en la
ilegal base naval de Guantánamo, al este de Cuba, y otros 100
millones para edificar la embajada norteamericana en Kabul.
En diciembre último una auditoría
del Pentágono encontró que la empresa realizó sobrecargos por
valor de 61 millones de dólares en contratos para transportar crudo
en Iraq y por entregar comida a los militares.
El nuevo escándalo se desató el
pasado fin de semana, cuando Bunnatine Greenhouse, oficial del
cuerpo de ingenieros del ejército, denunció que la transnacional
recibió contratos sin licitación por miles de millones de
dólares.
Ante la revelación, los demócratas
abrieron fuego contra el presidente George W. Bush y su vice.
Esta es otra prueba del historial de
favoritismos de la actual administración republicana, subrayó el
candidato opositor a la vicepresidencia, John Edwards.
Recientemente el aspirante demócrata
a la Casa Blanca, John Kerry, acusó a Bush y a Cheney de lucrar a
costa de las tropas norteamericanas y los contribuyentes y de
ignorar el "despilfarro y excesivos cobros de sus amigos de
Halliburton".