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Sueños de Yadira
Ramón
Barreras Ferrán
PALMIRA,
Cienfuegos.— Quizás la influencia de las profundas tradiciones
culturales de este pueblo hizo que la joven Yadira Castellanos
Macías se inclinara por el arte. Por eso un día decidió ingresar
en la escuela para instructores Octavio García, de esta provincia,
donde acaba de finalizar los estudios. Ella estuvo en la Plaza
Ernesto Che Guevara, en Santa Clara, y allí recibió su título de
graduada.
—
¿Cómo recuerdas ese día?
"Fue
muy emocionante desde todos los puntos de vista. Tuve la dicha de
integrar el coro de 170 voces, en el que estuvimos estudiantes de
las escuelas de Villa Clara, Sancti Spíritus, Matanzas y
Cienfuegos. El ministro de Cultura, Abel Prieto, me entregó
personalmente el título. En ese momento me sentí realizada, porque
cuando comencé sentía que los años no pasarían nunca."
—
¿Te gusta la especialidad?
"Mucho.
Desde el primer momento se nos aclaró bien cuál sería nuestro
trabajo, nuestra responsabilidad como instructores de arte. Siempre
he pensado que el instructor también es un artista, porque los
descubre y los forma desde la base, desde las primeras edades. Estoy
dispuesta a ejercer esta profesión con mucho orgullo."
—
¿Cuáles son los sueños que más acaricias?
"Fomentar
y enriquecer la cultura en mi ámbito, una cultura integral, como se
nos ha pedido. No pienso solo en los alumnos de mi escuela. Creo que
los instructores podemos ayudar mucho a rescatar las tradiciones.
Por ejemplo, en Palmira eran frecuentes las verbenas, las cantorías
campesinas... Se afirma que la cultura es la huella que deja el
hombre sobre la tierra, y yo quiero dejar la mía bien marcada y
tratar de que esa frase se haga realidad palpable."
—
¿Sigues estudiando?
"Sí,
matriculé la Licenciatura en la especialidad de instructor de arte."
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