Hasta siempre Néstor Baguer

Silvia Barthelemy

Foto: JORGE LUIS GONZÁLEZCerca de las 12 del mediodía de este martes, llegaba a la Necrópolis de Colón el cortejo fúnebre del destacado revolucionario, periodista de primera fila, Néstor Baguer.

Familiares, amigos, colegas acudieron a decirle hasta siempre a quien tan sabia y fielmente sirvió por más de 40 años a nuestra Revolución. Entre las ofrendas florales estaba la del Comandante en Jefe Fidel Castro.

Una sencilla ceremonia militar acompañó su despedida. Después del toque de Atiendan todos, se escucharon las notas del Himno Nacional, tres salvas, y luego las palabras de Túbal Páez, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), quien expresó que Baguer, o el agente Octavio, fue el combatiente característico de la Batalla de Ideas, al enfrentar exitosamente con la inteligencia y la cultura del pensamiento avanzado a la fuerza bruta, a la mentira y a la desvergüenza.

Ese, añadió, su aporte a la hazaña popular, es el que hace que resistan en la Isla las ideas nobles y justas que la humanidad necesita para hacer retroceder y desaparecer las relaciones de injusticia que priman sobre la Tierra.

Páez recordó que el triunfo de la Revolución cubana fue para Baguer la esperanza acariciada en sueños, y la oportunidad de hacer justicia para siempre. Se le vio trabajar entusiasmado, dijo, en las tareas de la nacionalización de empresas, en la fundación de los CDR y en la formación de las Organizaciones Revolucionarias Integradas.

En correspondencia con sus ideas y principios desde los primeros años del triunfo revolucionario, colaboró con los Órganos de la Seguridad del Estado, contribuyendo a desarticular mecanismos del bloqueo criminal contra Cuba, lo cual permitió que llegaran al país piezas y maquinarias imprescindibles para la economía.

Amó extraordinariamente su profesión y se le vio entre los fundadores de la UPEC. Por eso años más tarde, rememoró Páez, no dudó en retomar sus vínculos con la Seguridad del Estado para ayudar en el descubrimiento y desarticulación de numerosos planes dirigidos a organizar y financiar la actividad mercenaria de los grupúsculos de la contrarrevolución en el sector periodístico.

Nada podrá superar el cariño, concluyó Páez, con el cual su pueblo lo premió y lo despide hoy como soldado que con la muerte se convierte en raíz.

 

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