Coloquio carpenteriano en Martinica

SCHOELCHER, Martinica (SE).— Un debate sobre la vida y la obra de Alejo Carpentier acaba de tener lugar en en el centro de congresos Madiana, de esta pequeña villa en Martinica, como parte del Primer Salón International del Libro, dedicado a las escrituras mestizas y los escritores haitianos.

En el panel carpenteriano participaron el hispanista chileno Raúl Cáceres, profesor de la Universidad de la Sorbona, quien conoció al autor de El siglo de las luces; el ensayista y poeta cubano Virgilio López Lemus; el académico francés Maurice Belrose, que enseña literatura hispánica en la UAG (Univérsité des Antilles et de la Guyane) en Martinica; y Corinne Mence-Caster, profesora de la misma Universidad y experta en el realismo mágico en la literatura del Caribe.

El debate mereció destaque por estar bien estructurado y originar un vivo interés en el público, que pudo durante una hora dirigir a los ponentes preguntas y comentarios pertinentes, dando prueba del interés martiniqueño por la literatura y cultura cubanas.

En cuanto a los asuntos abordados, Raúl Cáceres se encargó de hablar del hombre Carpentier, subrayando sus orígenes francés y ruso, y por supuesto su cubanía, así como sus muchos viajes a Venezuela, Haití, y su vida en Francia.

El profesor López Lemus trató sobre todo del Carpentier periodista, remarcando la influencia de sus artículos sobre la cultura negra de Cuba en su obra literaria siguiente. Además, comentó sobre la amistad del autor con el popular pintor cubano Wifredo Lam, la que afectó mucho el desarrollo y la expresión del realismo mágico en sus obras literarias.

Finalmente, Belrose y Mence-Caster profundizaron el concepto de realismo mágico, a través de un análisis detallado del estilo y la poética de Los pasos perdidos (1953). Definieron su estilo como un barroco "otro", en el sentido de ser diferente del europeo. Ambos se refirieron a la capacidad de Carpentier para sorprender al lector, enfrentándolo con asuntos contradictorios sobre los cuales no sirve mucho racionalizar, sino creer.

 

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