La provincia de Matanzas labora con
vistas a incorporar a la actividad socialmente útil, al término
del 2004, a todas las personas discapacitadas aptas para trabajar.
En lo que va de año, la Dirección
de Trabajo en el territorio, en coordinación con las entidades
estatales, emplearon a unos 60 limitados físicos, con lo cual suman
cerca de tres mil los activos en algún oficio apropiado para sus
posibilidades.
Esa cifra representa el 92 por ciento
del total de impedidos en la provincia, de acuerdo a un estudio
realizado en el 2003, que determinó quiénes estaban aptos para el
trabajo, y de ellos los dispuestos a incorporarse por voluntad
propia y disposición familiar.
Para lograr ubicación adecuada de
jóvenes con discapacidad intelectual, el territorio cuenta con 23
escuelas de la Enseñanza Especial, de las cuales los egresados
pasan a centros de entrenamiento socio laborales para luego ser
ubicados en algún empleo normal o en uno de los 14 talleres creados
para esos fines.
Con tales mecanismos la provincia
pretende dar solución laboral al reducido grupo de jóvenes que,
por limitaciones específicas, aún están en trámites de
ubicación, con lo cual Matanzas consolidará su condición de
territorio en pleno empleo. (AIN)