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¡Adelante valientes
abanderados de la cultura y el humanismo! Toda una vida de gloria
los espera
Discurso pronunciado
por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del
Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros, en la graduación del primer
curso de las Escuelas de Instructores de Arte, en la Plaza Ernesto
Che Guevara, Santa Clara, el 20 de octubre de 2004, "Año del 45
aniversario del triunfo de la Revolución".
(Versiones
Taquigráficas - Consejo de Estado)
Profesores y
trabajadores de las Escuelas de Instructores de Arte;
Jóvenes graduados de Bachiller en Humanidades e Instructores de
Arte;
Invitados;
Villaclareños;
Compatriotas de toda Cuba:
Han
transcurrido exactamente cuatro años, cinco meses y tres días,
desde que el 17 de mayo del 2000, en reunión del Grupo de Trabajo
de la Batalla de Ideas aprobamos el proyecto de formación de
instructores de arte. La medida inmediata consistía en localizar
rápidamente en todo el país 15 instalaciones escolares con
capacidades en desuso, y crear en ellas la base material necesaria
para comenzar en septiembre de ese año con no menos de 4 000
alumnos el primer curso, y formar en diez años alrededor de 30 000
instructores de arte.
El programa en esa
dirección creado en los primeros años de la Revolución, aunque
dio modestos pero prometedores frutos, se había reducido casi a
cero y era imprescindible restablecerlo sobre bases sólidas, con
toda la fuerza, los conocimientos y la conciencia revolucionaria que
ya nuestro pueblo poseía. Los alumnos debían ser rigurosamente
seleccionados entre jóvenes recién graduados de noveno grado. Las
escuelas, en cuanto a su capacidad, serían ajustadas lo más
posible a la población de cada una de las 14 provincias y el
municipio especial Isla de la Juventud.
En solo tres meses se
prepararon las 15 escuelas, a la vez que, en estrecha coordinación,
la UJC, la Organización de Pioneros José Martí, y los Ministerios
de Educación y de Cultura realizaron la captación de los primeros
4 000 estudiantes. Se elaboraron los planes y programas de estudios,
se organizó el claustro, se diseñaron y produjeron uniformes, se
dispuso de la bibliografía indispensable para comenzar, y se
inició la compra de los instrumentos y materiales de trabajo.
El 4 de septiembre del
2000 comenzaron las clases en las 15escuelas de instructores de
arte.
Para ese primer curso
optaron por matricularse 12 000 estudiantes. En los años
posteriores se presentaron un promedio de 17 000 por cada nuevo
curso. La selección pudo ser amplia y de calidad.
Algunos no creyeron que
este plan fuera posible. Se preguntaban de dónde saldrían los
profesores y los materiales de estudio. Otros se preguntaban cómo
íbamos a crear nuevas escuelas si las condiciones en las existentes
no eran buenas.
El 18 de febrero del
2001, después de seis meses de funcionamiento, quedó inaugurado
oficialmente en la escuela "Manuel Ascunce Domenech", en Villa
Clara, el Programa de Escuelas de Instructores de Arte que venía
funcionando como parte sustancial e inseparable de la Batalla de
Ideas.
A lo largo de estos
primeros cuatro cursos se han ido concluyendo los proyectos
constructivos que han facilitado contar con una capacidad para
16 200 estudiantes.
Los gastos en divisas
para las inversiones fundamentales que se han producido fueron:
En la base material de
estudio general y especializada, $1 795 036 dólares.
En la base material de
vida, $1 958 796 dólares.
En inversiones
constructivas y tecnológicas, $9 891 975 dólares.
Como dato de interés,
añado que el costo total en divisas a lo largo de cuatro años para
desarrollar las instalaciones de este extraordinario programa
educativo y cultural, a los precios actuales del petróleo en el
mercado mundial, equivale aproximadamente al gasto de tres días de
consumo de combustible en Cuba.
En el primer curso
ingresaron 4 086 estudiantes. El claustro lo integraron 1 111
profesores.
Hoy se cuenta ya con una
matrícula de 16 168 estudiantes: 4 535 en Música,
4 202 en Plástica, 3 692 en Teatro y 3 739 en Danza.
El claustro está
compuesto por 2 852 profesores, 715 de formación general y
2 137 para impartir las especialidades. De estos profesores, 1 228
son fijos y
1 624 cooperantes.
Es muy justo destacar
que muchos profesores, artistas e intelectuales se han sumado al
esfuerzo de cubrir el claustro de las escuelas de instructores de
arte; ellos han enriquecido los planes de estudio y han logrado que,
lo que en un momento desapareció, resurgiera con más fuerza como
parte de la batalla colosal por lograr una cultura general integral
en nuestro pueblo. También debemos reconocer el papel de los 2 531
instructores de arte que por muchos años a lo largo de la
Revolución se han mantenido en su labor, y que han apoyado
decisivamente esta iniciativa.
Durante estos cinco
cursos de trabajo de las escuelas de instructores de arte,
incluyendo el actual, se han matriculado en total 20 235
estudiantes.
Se gradúan hoy 3 237
estudiantes de los 4 086que ingresaron en el primer curso escolar;
34estudiantes se preparan para presentar próximamente su examen
final, para un total de 3 271 egresados. Reciben el título de
Bachiller en Humanidades e Instructor de Arte en Música, Artes
Plásticas, Teatro o Danza, después de haber vencido un plan de
estudio de 7 000 horas en el caso de los que recibieron la
especialidad de Música, 7 320 horas los de Artes Plásticas, 6 840
los de Teatro y 7 000 los de Danza. Todos ellos deben poseer,
además de su especialidad, una base amplia de conocimientos sobre
todas las demás esferas del arte.
El plan de estudio se
fue perfeccionando a lo largo de estos años de trabajo. El programa
incluye los turnos de reflexión y debate, el programa audiovisual,
las prácticas preprofesionales y la actividad independiente del
cuarto año planificados en el horario curricular.
Para poder vencer estos
objetivos, las escuelas cuentan con salas de video, bibliotecas,
laboratorios de computación donde la relación de computadora por
alumnos es de 1 por cada 30 —número de computadoras que debe por
lo menos duplicarse y se duplicará en este curso—, cubículos de
música, tabloncillos para la danza y el teatro, así como talleres
de artes plásticas.
Los graduados de estas
escuelas, durante sus cuatro años de formación, deben consultar o
leer como promedio 167 títulos relacionados con la especialidad, la
literatura y la historia cubana y universal.
De los que se gradúan:
El 61,04 por ciento son
blancos, 13,3 por ciento negros y el 25,6 por ciento mestizos, lo
que se corresponde aproximadamente, de modo muy satisfactorio, con
la composición étnica de nuestra población .
El 62,09 por ciento son
mujeres y el 37,9 por ciento hombres.
De estos graduados, 1
822 son militantes de la UJC, para un 56,3 por ciento.
Los que hoy se gradúan
no soñaron de niños ser instructores de arte. De la noche a la
mañana apareció una nueva opción. Muchos de ellos habían soñado
tal vez con la posibilidad de dedicarse profesionalmente a la
música, las artes plásticas, la danza o el teatro, pero no habían
tenido esa oportunidad.
El dilema de si serán
artistas o no, nos ha acompañado. Hoy cada vez más es común
escuchar que son artistas de la hermosa profesión de enseñar arte
al pueblo. Ellos han descubierto en el trabajo con los niños un
campo de la pedagogía que los enriquece, y no tiene por qué
existir contradicción entre una función y otra. Tampoco habría
que mutilar la posibilidad de desarrollar su obra artística si son
capaces de cumplir con sus deberes como instructores de una escuela.
La responsabilidad
individual ante el compromiso adquirido con la Revolución, y el
trabajo, los conducirá a cumplir con sus funciones como
instructores.
El 93 por ciento de los
que hoy se gradúan, hace cuatro años no habían recibido una clase
de ninguna de las especialidades que hoy conocen. Y si bien les
falta mucho por aprender de su profesión, del arte, de la vida como
trabajador y de su entrega a la Revolución, es muy cierto que no
son los mismos que llegaron para abrir este camino. Han madurado
física, política y socialmente.
A partir del 6 de
septiembre de este año comenzaron a trabajar en escuelas primarias,
secundarias y especiales de todos los municipios del país. Han sido
distribuidos de la siguiente forma:
684 en escuelas
primarias externas
704 en seminternados de primaria
56 en internados de este nivel
117 en escuelas secundarias básicas en el campo
50 en escuelas secundarias básicas urbanas
50 en escuelas de conducta
Las acciones que
desarrollen los instructores ubicados en los centros docentes
estarán encaminadas a alcanzar cinco objetivos fundamentales:
El desarrollo de
talleres de creación y apreciación con todos los alumnos del
centro escolar.
La atención a grupos y
unidades artísticas de aficionados.
La preparación
técnico-metodológica del personal docente.
La labor promocional de
la cultura artística en la escuela.
El mejoramiento del
entorno de la escuela.
Con la llegada de los
instructores de arte se consolida la escuela como la institución
cultural más importante de la comunidad. Los resultados de su labor
se reflejarán en el seno de la familia. El trabajo de estos
profesionales se proyectará más allá de la institución escolar y
dependerá del vínculo con el resto de las instituciones culturales
y sociales de la comunidad.
Con su presencia, se
enriquece el sistema de trabajo con los niños, adolescentes y
jóvenes que se ha ido conformando en estos años de Batalla de
Ideas. Serán indispensables los vínculos que se creen entre el
maestro o profesor general integral, el profesor de computación, el
trabajador social y el instructor de arte.
Ya
teníamos antecedentes de los resultados que podríamos obtener.
Esto se ha constatado en cada etapa de práctica preprofesional,
donde los estudiantes desde segundo año se vinculan a centros
docentes y a las comunidades. Baste con dos ejemplos. El primero de
ellos:
La práctica
preprofesional en el municipio de La Sierpe, provincia de Sancti
Spíritus, de los estudiantes de cuarto año, contempla una semana
de trabajo en comunidades o escuelas que presentan condiciones de
trabajo más difíciles que las habituales.
En el caso de dicha
provincia, se decidió que los 183 estudiantes del cuarto año de su
escuela que hoy se gradúan se vincularan al municipio de La Sierpe,
por ser este un municipio nuevo, sin una sólida tradición
cultural, donde no ha habido una fuerza técnica en la cultura
durante décadas. O sea, un municipio donde no existen instructores
graduados de épocas anteriores y donde incluso resulta muy difícil
captar estudiantes para las escuelas de instructores de arte, al
extremo que en el primer curso solo ingresó una alumna, que hoy se
gradúa. Los estudiantes fueron ubicados en todas las escuelas, y
resultó que era la primera vez en muchos años, según la memoria
de alumnos y profesores, que se producía un movimiento cultural tan
fuerte en el territorio. Se albergaron en las escuelas, trabajaron
en ellas y en las comunidades; en algunos casos se tenían que
desplazar a pie varios kilómetros.
De lo que allí
sucedió, hablan todavía niños y padres. Tres estudiantes de otros
municipios solicitaron se les ubicara a trabajar en el municipio de
La Sierpe, a partir de esta experiencia. Se logró captar para la
escuela de instructores de arte 25 alumnos, para el curso escolar
que recién comienza. Lo más notable es que en un encuentro que
hace pocos días se sostuvo con una representación de los que hoy
se gradúan, cada vez que alguno de ellos se refería a su
formación, mencionaba como decisivo el impacto de esa semana. La
imagen de la experiencia en LaSierpe se ha conservado en ellos como
una misión internacionalista, la presencia en un combate o en una
gran jornada productiva, o sea, les ha quedado el sentido de un acto
por encima de lo normal, de un acto de total entrega.
En su paso por el
municipio realizaron una especie de síntesis entre lo que hace el
instructor de una Casa de Cultura y lo que debe hacer en una
escuela: lo mismo trabajaban en la escuela por la mañana, que
animaban la comunidad por la tarde, que se presentaban en
actividades culturales en el municipio por la noche. Todo ocurrió
en solo una semana. El gobierno del municipio y el Partido
consideran que se ha producido el inicio de una transformación
cultural, lo que resulta significativo si tenemos en cuenta que es
un municipio con instituciones culturales en buen estado
constructivo en sentido general, pero sin fuerza técnica para
trabajar.
El segundo ejemplo:
Desde el curso 2002-2003
la Escuela de Instructores de Arte de Ciudad de La Habana "Eduardo
García Delgado" recibe instrucciones de seleccionar a un grupo de
estudiantes para realizar la práctica preprofesional en la
Universidad de Ciencias Informáticas.
Durante el curso
2002-2003 se vincularon por espacio de 15 días. Ya en el curso
2003-2004 se estableció de manera permanente, dos veces a la
semana, la asistencia de un grupo de instructores a ese centro de la
educación superior. El trabajo realizado ha sido evaluado por los
compañeros de esta universidad como muy necesario y han reclamado
que se mantenga la presencia de estos estudiantes para reforzar el
movimiento de aficionados que existe en el centro.
Los resultados hablan
por sí mismos. En solo dos años de trabajo, la Universidad de
Ciencias Informáticas cuenta con un movimiento de aficionados
integrado por 799 estudiantes, es decir, uno de cada cinco
estudiantes. En el primer curso obtuvieron en el Festival Provincial
de la Federación Estudiantil Universitaria cinco premios y tres
menciones. Y en el segundo curso, 11 premios. De estos, tres se
presentarán al Festival Nacional de la FEU.
Los graduados de las
escuelas de instructores de arte podrán estudiar cualquiera de las
especialidades o carreras de Humanidades que imparten los centros
del Ministerio de Educación Superior, y las especialidades o
carreras que imparten los Institutos Superiores Pedagógicos por el
plan de Universalización de la Enseñanza Superior.
Teniendo en cuenta las
peculiaridades del trabajo del instructor de arte, la necesidad de
mantenerlos en una constante superación como profesionales
identificados con su trabajo como instructores, y el interés de una
gran parte de ellos en continuar preparándose en una carrera afín
con su formación, se decidió abrir la Licenciatura en Educación,
Especialidad Instructor de Arte, en estrecha coordinación entre los
Ministerios de Educación, de Cultura y el de Educación Superior.
Se encuentran
matriculados en esta carrera 1 476 de los instructores que se
gradúan, para un 45,5 por ciento.
La nueva carrera se
imparte en los Institutos Superiores Pedagógicos en las condiciones
de Universalización de la Educación Superior, con una duración
temporal de cuatro años. Se apoya sustancialmente en el Programa
Audiovisual y en otros materiales audiovisuales, y refuerza por
igual la importancia del aprendizaje por esfuerzo propio y de la
tutoría.
La carrera garantiza
profundizar la formación humanista, profundizar la formación
pedagógica, perfeccionar las habilidades artísticas en la
especialidad de la que se gradúen en la Escuela de Instructores de
Arte.
En los próximos días,
a las escuelas que han recibido instructores de arte comenzará a
llegar un módulo de trabajo de acuerdo con la especialidad del o de
los instructores con que cuentan.
Para dar continuidad a
la atención integral que ha recibido este programa, se decidió que
los instructores ya graduados se continuaran atendiendo, y serán
dirigidos desde el Grupo de Trabajo de la Batalla de Ideas por la
Unión de Jóvenes Comunistas.
Para lograr esto, se han
creado estructuras a nivel provincial y municipal, donde cuadros
profesionales de la UJC asumen la responsabilidad de coordinar las
acciones entre Cultura, Educación, Educación Superior y todas
aquellas instituciones u organizaciones que estén implicadas en el
trabajo de los instructores de arte.
A nivel nacional
existirá una sede ubicada en La Habana Vieja, que se convertirá en
el Centro Nacional de Superación de Instructores de Arte. Estará
insertado en el corazón de uno de los proyectos socio-culturales
más importantes del país, y en sus instalaciones se efectuarán
actividades para el disfrute del pueblo, que tendrán que
convertirse en referencia para todos.
Esta fuerza juvenil
quedará organizada como la Brigada de Instructores de Arte "José
Martí". Funcionará en cierta medida como un movimiento juvenil y
como un ejército de la cultura cuyo teatro de operaciones
fundamental, aunque no único, es la escuela.
Con la integración a
esta brigada, se consolidará la identificación de estos jóvenes
con sus responsabilidades como instructores de arte, y se encauzará
el necesario vínculo que deben mantener con el movimiento
artístico del país y de cada territorio en particular.
La Brigada de
Instructores de Arte "José Martí" facilitará una mejor atención
en todos los sentidos. Algo similar hemos hecho con los trabajadores
sociales, poderosa y creciente fuerza con que cuenta hoy la
Revolución.
No podemos darnos el
lujo de permitir que por contradicciones burocráticas, ansias
protagónicas y celos institucionales, esta colosal fuerza
revolucionaria quede diluida en tierra de nadie, sin dirección
política ni apoyo decidido en su polifacética tarea.
A su vez, cada
instructor de arte acatará con respeto la autoridad y las
atribuciones que les correspondan a quienes dirigen cada uno de los
centros donde desempeñan su actividad, sea cual fuere el organismo
al que pertenezcan.
Así han sido
proyectadas la organización y las actividades de los instructores
de arte. La vida dirá como siempre la última palabra. Las puertas
del perfeccionamiento estarán siempre abiertas para todo lo que
crea la Revolución.
La UNEAC y la
Asociación "Hermanos Saíz" mantendrán un vínculo estrecho con
estos jóvenes trabajadores de la cultura a través de este pujante
movimiento que habrá de crearse con la introducción masiva de
miles de instructores de arte cada año.
Noticias, impresiones
y anécdotas impresionantes:
Entre la UJC, el
Ministerio de Cultura y el MINED se ha estado efectuando un
recorrido por todo el país donde, en intercambio con el Partido, el
gobierno y las instituciones de cada territorio, se ha podido
constatar el entusiasmo con que han llegado a las escuelas los
nuevos instructores y los deseos de ser útiles que los acompañan.
Han llegado cargados de
sueños y han sido recibidos con particular cariño y entusiasmo por
los niños.
Existen muchas
expectativas por parte de la escuela y la comunidad.
Ahora están en una fase
de aprendizaje. Los directores, maestros y profesores no están
acostumbrados a tener un instructor de arte y en muchos casos no
están familiarizados con las responsabilidades que estos tienen.
En estas semanas han
estado trabajando en el diagnóstico de los niños, personal docente
y entorno de la escuela; comenzaron a impartir algunos talleres, a
asistir a la Universidad y al sistema de superación diseñado por
Cultura y Educación para cada uno de ellos.
La integración entre la
UJC, Cultura y Educación ha facilitado el recibimiento en la
escuela, la organización de sus turnos de clase y la inserción en
el colectivo laboral.
Se les ha hecho un
llamado a los cuadros de base de la UJC y de la Organización de
Pioneros "José Martí" a ver la escuela como el principal Palacio
de Pioneros, por ser una escuela de nuevo tipo. Antes la
computadora, el video, el televisor y muchos de los talleres de arte
había que buscarlos en los palacios y campamentos. Hoy esas
condiciones se encuentran en la propia escuela.
Los televisores y videos
con que cuentan los centros escolares, junto con las computadoras,
serán también instrumentos de trabajo del instructor. Ellos
conducirán a niños y adultos en las visitas que podrán hacer, a
través de los discos compactos o el video, a museos del mundo.
A los instructores se
les ha llamado a reconocer el privilegio de contar con una galería,
un teatro y un taller de artes plásticas, de cuya programación son
responsables ellos, y que no son más que las propias escuelas donde
hoy trabajan.
Los video-clubes
juveniles y las salas de televisión ubicados en zonas intrincadas
del país serán escenario también del trabajo del instructor.
En el recorrido que se
está efectuando por el país se han podido escuchar las primeras
impresiones. De un territorio a otro muchas se repiten:
"Los
niños quieren estar todo el tiempo conmigo. Cuando voy por la calle
me da orgullo que los niños me saluden y les digan a los padres: 'mira,
esa es mi profesora de música'. Me gustaría trabajar en equipo con
el instructor de la otra escuela." Qué bien. Se complementan, se
ayudan, mientras crece pujante la formación de nuevos instructores
de arte. Instructora de San Luis, municipio de la provincia de
Santiago de Cuba.
"Yo
he tenido mucho apoyo de mi Casa de Cultura... quisiera que me
autorizaran a trabajar también con los niños de la escuela en la
que hice la práctica preprofesional, no quiero que me reubiquen
porque a estos niños que tengo ahora ya los adoro, pero los otros
me ven por la calle y casi lloran. Yo puedo perfectamente trabajar
con todos." Instructora de San José de las Lajas, municipio de
la provincia de La Habana.
"Gracias
a las clases que recibí en cuarto año, porque he tenido que hacer
de todo, he dado clases de Danza y de Música. Yo soy de Artes
Plásticas... me ayudan mucho los de la Casa de Cultura y en mi
escuela todos me quieren." Instructora de Holguín.
"Tengo
dos niños con problemas muy delicados de salud, uno de ellos tiene
fibrosis quística; son mis dos primeros alumnos, les estamos
preparando una atención especial... eso me ha conmovido mucho... me
siento muy útil." Instructora de Las Tunas.
"Yo
soy de Teatro y ya tengo un coro... el papá de una alumna es
músico... yo capté a los niños que tenían mejores condiciones,
los he organizado... le pedí ayuda al padre de la alumna y ya
estamos trabajando. El trabajo es muy estimulante y los niños
tienen mucho interés." Instructor de Jobabo, municipio de la
provincia de Las Tunas.
"Estoy
en una escuela rural. La Directora no conocía bien las funciones de
un instructor, entonces organicé un encuentro con todos los
maestros y expuse cuál era mi trabajo. Mi Directora es mi mejor
aliado. Me siento muy bien... y ya tengo un hijo adoptivo... es un
alumno con problemas de aprendizaje, comencé a trabajar con él por
medio del teatro... me enteré de que su papá no vivía con él y
que no lo atendía desde hacía mucho tiempo como debía ser. Me fui
a buscar al padre que vive en otro municipio... me presenté, le
expliqué lo que pasaba... hoy mi hijo adoptivo ya está comenzando
a tener mejores resultados docentes... estas cosas nos hacen
descubrir que tenemos un corazón." Instructor de Camagüey.
"He
dado clases de Danza y Música. Los niños se arrebatan con las
clases. A veces no quieren ir a las otras asignaturas. Soy
Instructora de Artes Plásticas." Instructora del municipio de
Camagüey.
"Nos
dieron un recibimiento muy bonito... en la escuela de conducta el
trabajo es una labor muy difícil, pero va a dar frutos. Somos
cuatro instructores en ese centro... la escuela está en
reparaciones y estamos junto a los otros profesores trabajando en
las reparaciones... si no hay condiciones en la escuela, las tenemos
que crear o inventar, para eso está el instructor..." Instructor
de Granma.
"Yo
estoy en Buenavista, un pueblo de Remedios... Allí nunca ha habido
un instructor de nada... Doy clases en la escuela de todas las
especialidades... La directora de la Casa de Cultura me pidió que
fuera el fin de semana a atender a los abuelos del Círculo de
Abuelos. Yo soy de Teatro y los abuelos lo que querían era danza
(Risas). Yo había aprendido los bailes de Majagua (bailes
campesinos que se enseñan en las escuelas de Instructores de
Arte)... Yo les enseñé los de Majagua y los abuelos me enseñaron
los de Remedios y terminamos bailando El Gavilán todos juntos"
(Risas). Instructor de Remedios, provincia de Villa Clara.
Lo expuesto hasta aquí
forma parte del trabajo realizado en el campo de la cultura y la
educación en la Batalla de Ideas.
En estos cuatro cursos
escolares no solo tenemos las 15 nuevas escuelas de instructores de
arte; se construyó la nueva Escuela Nacional de Ballet, con una
capacidad de 300 estudiantes de formación profesional, y donde
además funcionan los talleres vocacionales de ballet con una
matrícula de más de 4 000 niños. Se han construido siete nuevas
escuelas de artes plásticas, llegando así adisponer de ellas en 17
ciudades importantes del país; se efectuó una reparación capital
en la de Trinidad y se efectuó una amplia reparación de San
Alejandro; se reconstruyó la Escuela de Ballet-Teatro y Artes
Plásticas de Camagüey; seconstruyó una nueva Escuela de Artes en
Bayamo con capacidad para 500 estudiantes; surgió una escuela para
la preparación de bandas de música, y de las diversas esferas de
la actividad artística se efectúa en estos momentos la reparación
de 21 escuelas y una importantísima obra, la reparación capital de
las instalaciones en funcionamiento y la continuación de las obras
hasta su terminación definitiva de esa joya de la cultura
artística cubana que es el Instituto Superior de Arte.
He tenido el privilegio
de participar en la inauguración de cinco de estos centros. Otros
están pendientes de inauguración oficial, pero ya en pleno
funcionamiento.
Si en el curso escolar
1992-1993 contábamos con una matrícula de 5 978 alumnos en las
escuelas de arte, podemos decir que en pleno período especial esa
cifra casi se ha duplicado, teniendo hoy una matrícula de 10 722;
si a estos se les suman los 16 168 de las escuelas de instructores
de arte, significa que contamos con 26 890 jóvenes que
enriquecerán la fuerza artística y pedagógica en la gran batalla
por una cultura general integral y la elevación de la calidad de
vida de nuestro pueblo.
No se ha trabajado en
balde. El éxito ha premiado nuestros esfuerzos. Invito a cualquier
otro país del mundo a presentar una cosecha parecida.
El 20 de octubre se
conmemora el 136 aniversario de la toma de la ciudad de Bayamo por
las tropas mambisas, encabezadas por Carlos Manuel de Céspedes.
Aquel día, en el atrio
de la iglesia mayor de Bayamo, se entonó por vez primera el Himno
Nacional cubano, letra y música de Perucho Figueredo, Mayor General
del Ejército Libertador.
La interpretación del
Himno el 20 de octubre coincide con el hecho de armas con el que la
Revolución alcanza la primera y más importante victoria sobre las
tropas coloniales españolas. La capitulación de Bayamo y la
entrada victoriosa de Céspedes, suponen la culminación del acto de
rebeldía iniciado el 10 de octubre en el ingenio "La Demajagua",
que marcó un viraje en la historia del país e hizo nacer, sobre
los escombros de los primeros reductos coloniales, la nación
cubana.
El 20 de octubre
coincide además con el nacimiento de Abel Santamaría, heroico
combatiente y segundo jefe de las fuerzas que atacaron el Cuartel
Moncada (Aplausos).
Por todas las razones
mencionadas, en 1979 un Decreto del Consejo de Ministros instituyó
esta fecha como el Día de la Cultura Cubana. Hay que añadir ahora
el día de la primera graduación de instructores de arte, hoy
(Aplausos).
Hemos querido celebrarla
con la graduación del primer contingente de instructores dearte y
la creación de la Brigada "José Martí", como un especial regalo
al pueblo villaclareño, ejemplo en el trabajo por conservar las
tradiciones culturales que sostienen la identidad de nuestra
nación, y ganador de la sede por los actos del 26 de Julio en el
presente año (Aplausos).
¡Adelante, valientes
abanderados de la cultura y el humanismo! Toda una vida de gloria
los espera.
Cuando en el futuro hoy
incierto de la humanidad se hable de revoluciones y de cambios
sociales verdaderamente profundos e indelebles, nadie podrá olvidar
la obra que aquí nos reúne. Nuestro pueblo se siente orgulloso de
ustedes (Aplausos).
¡Viva la Patria!
(Exclamaciones de: "¡Viva!")
¡Viva la Revolución!
(Exclamaciones de: "¡Viva!")
¡Viva el socialismo!
(Exclamaciones de: "¡Viva!")
Y como dijo quien
regresara a Cuba desde Bolivia con su destacamento de refuerzo,
aquí junto a nosotros: ¡Hasta la victoria siempre! (Exclamaciones
de: "¡Hasta la victoria siempre!")
(Ovación.) |