La noticia que alegró a Mirta

Ventura de Jesús

Foto: JOSÉ M. CORREAMirta Rodríguez, la madre de Antonio Guerrero, se veía conmovida en la mañana de ayer miércoles. Aunque hizo un esfuerzo para que no se le notara, la voluntariosa mujer estaba emocionada y, por supuesto, feliz.

Hubo una razón de peso para animar su espíritu: la noticia de su presentación como militante en las filas del Partido Comunista de Cuba, proceso realizado a solicitud de la propia luchadora. "No es por el hecho de tener un carné, es para sentir orgullo de una misma, una deuda que tenía con mis hijos", confesaría.

El anuncio se dio a conocer en presencia de los abuelos del círculo Ernesto Che Guevara, en Víbora Park, al cual pertenece desde su fundación hace tres lustros.

Al exponer razones a favor para su admisión en el Partido, los integrantes del núcleo zonal No. 70, donde acordaron su ingreso, exaltaron su modestia y sencillez. "En ella se reafirma la continuidad histórica de la lucha revolucionaria, y sabe modificar en sistemática lucha el dolor por su hijo injustamente prisionero en cárceles del imperio. Con su ejemplo nos recuerda a la madre de los Maceo. Su ingreso al Partido nos compromete a ser más comba-tivos y mejores militantes", sostuvieron.

"Es una decisión justa, un reconocimiento a su actitud durante toda la vida", comentó Gladys Cárdenas, presidenta del Círculo de Abuelos. Su hija María Eugenia, visiblemente emocionada, admitió que Mirta ha sido siempre un ejemplo como madre. "Es como entregarle algo que siempre ha llevado consigo. Constituye un gran honor para sus hijos", dijo.

Alentada por la presencia de sus compañeras, Magalys Llort, madre de Fernando, y Adriana Pérez, esposa de Gerardo, Mirta consintió que siempre había soñado con ese momento. "Me siento igual de contenta que el pionero cuando recibe su pañoleta", observó.

Reconoció al pueblo cubano el respaldo por la liberación de Los Cinco. "El apoyo de cada uno de ustedes, de todos los cubanos, es algo que necesito ahora más que nunca. Llevo siete meses esperando por la visa para reencontrarme con mi hijo. Considero que es bastante injusto, soy una persona inofensiva".

Pero dejó en claro que no abandona el combate. "No bajo la guardia, siempre voy a estar arriba, bien firme".

Y al final, aunque nadie hizo la pregunta obvia, confesó lo que hubiera dicho de cualquier modo. "Ustedes no lo ven, pero Tony está ahora aquí. Su firmeza y la de sus compañeros son el sustento de esta lucha".

 

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