|
La noticia que alegró a Mirta
Ventura
de Jesús
Mirta
Rodríguez, la madre de Antonio Guerrero, se veía conmovida en la
mañana de ayer miércoles. Aunque hizo un esfuerzo para que no se
le notara, la voluntariosa mujer estaba emocionada y, por supuesto,
feliz.
Hubo una razón de peso
para animar su espíritu: la noticia de su presentación como
militante en las filas del Partido Comunista de Cuba, proceso
realizado a solicitud de la propia luchadora. "No es por el hecho de
tener un carné, es para sentir orgullo de una misma, una deuda que
tenía con mis hijos", confesaría.
El anuncio se dio a
conocer en presencia de los abuelos del círculo Ernesto Che
Guevara, en Víbora Park, al cual pertenece desde su fundación hace
tres lustros.
Al exponer razones a
favor para su admisión en el Partido, los integrantes del núcleo
zonal No. 70, donde acordaron su ingreso, exaltaron su modestia y
sencillez. "En ella se reafirma la continuidad histórica de la
lucha revolucionaria, y sabe modificar en sistemática lucha el
dolor por su hijo injustamente prisionero en cárceles del imperio.
Con su ejemplo nos recuerda a la madre de los Maceo. Su ingreso al
Partido nos compromete a ser más comba-tivos y mejores militantes",
sostuvieron.
"Es
una decisión justa, un reconocimiento a su actitud durante toda la
vida", comentó Gladys Cárdenas, presidenta del Círculo de
Abuelos. Su hija María Eugenia, visiblemente emocionada, admitió
que Mirta ha sido siempre un ejemplo como madre. "Es como entregarle
algo que siempre ha llevado consigo. Constituye un gran honor para
sus hijos", dijo.
Alentada por la
presencia de sus compañeras, Magalys Llort, madre de Fernando, y
Adriana Pérez, esposa de Gerardo, Mirta consintió que siempre
había soñado con ese momento. "Me siento igual de contenta que el
pionero cuando recibe su pañoleta", observó.
Reconoció al pueblo
cubano el respaldo por la liberación de Los Cinco. "El apoyo de
cada uno de ustedes, de todos los cubanos, es algo que necesito
ahora más que nunca. Llevo siete meses esperando por la visa para
reencontrarme con mi hijo. Considero que es bastante injusto, soy
una persona inofensiva".
Pero dejó en claro que
no abandona el combate. "No bajo la guardia, siempre voy a estar
arriba, bien firme".
Y al final, aunque nadie
hizo la pregunta obvia, confesó lo que hubiera dicho de cualquier
modo. "Ustedes no lo ven, pero Tony está ahora aquí. Su firmeza y
la de sus compañeros son el sustento de esta lucha". |