MANAGUA, 21 de octubre (PL).—
Estados Unidos está detrás de la acción de la Organización de
Estados Americanos (OEA) para evitar la destitución del presidente
nicaragüense, Enrique Bolaños, por orden de los contralores, afirmó
hoy el historiador Aldo Díaz Lacayo.
El intelectual explicó a Prensa
Latina que la Comisión que permaneció tres días en Managua
"no tienen facultades para evitar que se aplique la
justicia".
El grupo estuvo encabezado por el
secretario general interino, el estadounidense Luigi Einaudi, y el
panameño Arístides Royo, presidente del Consejo Permanente.
La Contraloría General de la
República (CGR) encontró suficientes pruebas contra Bolaños y lo
sancionó a pagar dos meses de salario y a que la Asamblea Nacional
proceda a revocarlo en su cargo.
El mandatario se convirtió en el
primer jefe de Estado en la historia de Nicaragua obligado por la
Contraloría a responder ante la justicia.
Los especialistas estiman que su
predecesor, el ex gobernante y reo Arnoldo Alemán, desfalcó del
erario más de 100 millones de dólares que fueron a su bolsa y a la
de sus amigos.
También consideran que una parte fue
a las cuentas que financiaron el proceso electoral donde resultó
elegido el actual Presidente.
La fuente asegura que Bolaños al
ocupar la vicepresidencia en ese período era conocedor del saqueo a
las arcas, pero ha reiterado que "ni vio ni sabe nada".
El jefe del poder Ejecutivo trató de
justificar a través de los medios de difusión cómo invirtió los
fondos en su campaña y volvió a declararse "inocente" y
"víctima de un complot de la CGR".
Para Lacayo es lamentable que la
comunidad internacional tomara partido por uno de los actores
políticos de la crisis que atraviesa la nación (Bolaños), lo que
significa desconocer la realidad de Nicaragua, empobrecida por las
medidas neoliberales.
Advirtió que la Asamblea Nacional
decidirá si procede la revocación del mandatario en apego a la
Constitución y las leyes, aun cuando espera "no se llegue a
ese extremo".
Argumentó que los directivos de la
OEA recogieron información del caso con todos los sectores
políticos, sociales, la iglesia y la empresa privada
"complaciendo a Washington", pero indignando a los
nicaragüenses que "nos oponemos a la intervención
extranjera".
En Nicaragua no se puede desconocer,
dijo, que quienes dominan el escenario político son el Frente
Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Partido Liberal
Constitucionalista (PLC).
Ambas instituciones serán
determinantes en la única opción que tiene el gobierno: ir a un
diálogo nacional para salir de la crisis de gobernabilidad, pero
sin que se detenga el proceso contra el jefe de Estado, puntualizó.
Si el Parlamento separa del cargo a
Bolaños, no afectará la institucionalidad, aunque él imagina ser
una especie de institución, añadió el ex diplomático.