DAKAR, 21 de octubre
(PL).— Una media de 15 países de la región
de África noroccidental, limítrofe con el Sahel, están hoy bajo
el azote de las plagas de langostas, que no dejan una brizna de
hierba a su paso y ensombrecen el sol.
Una parte de la plaga de millones de
individuos de la Schistocera Gregaria, nombre científico del voraz
insecto, puede llegar a comer tanto en un sólo día como dos mil
500 personas, según una estimación de la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
El enjambre comenzó a engendrarse
por copiosas lluvias caídas el año pasado entre los meses de junio
y agosto en gran parte del Sahel, zona fronteriza entre el desierto
del Sahara y las regiones más fértiles hacia el sur.
De acuerdo con los expertos la
humedad y las altas temperaturas contribuyeron a la multiplicación
de estos insectos de entre 12 y 15 centímetros de tamaño.
La FAO dio la voz de alarma en
octubre de 2003, cuando anunció que otra gran catástrofe se
abatía sobre una extensa región del continente, pero chocó con la
indolencia de los países occidentales, que con una pequeña
colaboración de sólo nueve millones de dólares hubieran podido
frenar la tragedia.
Ahora se requieren 110 millones de
dólares.
La plaga compuesta por millones de
insectos se extiende sobre Chad, Níger, Malí, Burkina Faso,
Mauritania, Senegal, Gambia, Guinea, Guinea Bissau, Marruecos,
Argelia, Libia y Sudán.
Las langostas pueden llegar a
recorrer hasta 200 kilómetros diarios en busca de comida, y de
hecho ya llegaron hasta Cebo Verde, un archipiélago de más de una
docena de pequeñas islas en el Océano Atlántico, frente a las
costas de Senegal.
Este último país tiene bajo la
influencia del enjambre unas 700 mil hectáreas, de las cuales sólo
448 mil han sido tratadas con insecticidas.
Pero un boletín del Ministerio
senegalés de la Agricultura y Ganadería difundido hoy aquí
advierte que los enjambres se dirigen al norte del país donde
intentan cruzar el río Senegal y llegar a la vecina Mauritania, el
más afectado de todos por la plaga.