WASHINGTON, 21 de octubre (PL).—
El gobierno del presidente George W. Bush mina la confianza del
pueblo norteamericano y lo hace más vulnerable ante el terrorismo,
según un comentario que publica hoy el diario The New York Times.
La campaña de la Casa Blanca de
presentar el voto a favor del candidato demócrata John F. Kerry
como una incitación al terrorismo es cada vez más irresponsable,
agrega el rotativo.
Es cuestionable al gobierno del
presidente Bush asustar a los electores estadounidenses alegando que
si votan por Kerry estarían apoyando otro ataque terrorista,
subraya el Times.
Este martes, en Ohio, uno de los
estados indecisos, el vicepresidente Richard Cheney, como parte de
esa estrategia, argumentó que Kerry es incapaz de comprender y
actuar sobre los terroristas si atacan las ciudades del país con
bombas nucleares.
En su política recurrente de atizar
el temor entre los ciudadanos, el funcionario aseguró que esto es
"una amenaza para las vidas de centenares de miles de
norteamericanos".
Mientras tanto, el Fiscal General
John Ashcroft afirmaba en la capital de la Unión que "Dios
había evitado un nuevo ataque terrorista al país desde el 11 de
septiembre" porque el equipo del presidente Bush era ayudado
por "la mano de la Providencia".
El diario indica que el hábito de
los republicanos de sugerir que un voto para Kerry es un sufragio
para los terroristas es un recordatorio de la manera temeraria en
que el gobierno malgasta la confianza de la población en la
seguridad pública.
La publicación alerta que esta
actuación del gobierno puede llevar a la población a perder
confianza sobre la credibilidad de las advertencias gubernamentales
en este problema vital.
Precisa que si los líderes del país
hacen en algún momento una advertencia real, la misma puede
desconocerse por un amplio sector de la población, y eso, subraya,
colocaría a centenares de miles de vidas en riesgo.
El comentario acusa al gobierno de no
dedicar suficientes recursos para proteger a la nación del
terrorismo y cita los casos de la falta de programas para proteger
los puertos, y la utilización del financiamiento en la agresión a
Iraq, la que realmente incrementó el riesgo de acciones
terroristas.
Acentúa el Times que el papel del
ejecutivo norteamericano es mantener el nivel más alto de
credibilidad pero, reitera, al incrementar el miedo de la población
sobre posibles ataques terroristas, mina la confianza y la hace más
vulnerable.