BUENOS AIRES, 21 de octubre (PL).—
El ex presidente argentino Eduardo Duhalde aseguró hoy aquí que
los países del Cono Sur alcanzarán en breve el sueño de los
próceres de la independencia con la formación de la Comunidad
Sudamericana.
Estamos en vísperas de lograr el
sueño de los libertadores de América, que fue ver a una
Sudamérica unida, enfatizó Duhalde en alusión a la creación del
mencionado bloque que estudian integrar las 10 naciones de la
región.
Para el también presidente de la
Comisión de Representantes Permanentes del MERCOSUR, fueron 200
años de desencuentros y hoy estamos ante el acontecimiento
histórico, político e institucional más importante de nuestras
vidas.
Sus declaraciones fueron hechas tras
reunirse en la Casa Rosada, sede del Gobierno argentino, con el
mandatario Néstor Kirchner.
Con esta Unión Sudamericana, como
también suele denominarla el dirigente del Mercado Común del Sur
(MERCOSUR), conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, se
consolidará el espacio integrado más grande del planeta, con una
potencialidad extraordinaria, remarcó.
Entre esas potencialidades mencionó
un Producto Interno Bruto de 800 mil millones de dólares, con 30
por ciento de reservas de agua dulce, 100 años de reservas de
petróleo y gas, grandes bosques, caudalosos ríos, un territorio
circundado por dos océanos y destacados productores de alimentos
del mundo.
Destacó que a diferencia de la
Unión Europea, donde algunos de sus miembros mantuvieron conflictos
bélicos a lo largo de la historia, las relaciones de hermandad
prevalecientes entre los países sudamericanos permitirá avanzar
con rapidez hacia el ansiado proyecto unificador en el Cono Sur.
"Estamos a punto de lograr una
Comunidad que por su importancia estará sentada en las mesas de
diseño de las políticas del mundo que viene", subrayó.
Aclaró, sin embargo, que entre los
grandes desafíos de la región se encuentra la lucha contra la
pobreza, la exclusión social, la inseguridad y otros problemas
escalofriantes.
Dijo haber conversado con Kirchner
sobre la posibilidad de constituir una alianza regional en esferas
como la energía y las finanzas, así como lograr la unión física
mediante obras de infraestructura (ferrocarriles y carreteras)
necesarias para mejorar la calidad de vida de los pueblos
sudamericanos.
A su juicio, en esas tres grandes
áreas de concertación debe actuarse con premura por ser de
carácter estratégico para el desarrollo, sin abandonar los
esfuerzos hacia la integración política de la zona.
Se trata, insistió, del único
camino para erradicar los graves problemas de desigualdad social,
pobreza, hambre y mortalidad infantil que exhiben nuestras naciones.
La unidad no solo es deseable sino
insoslayable, porque el futuro no es de los solitarios y en esa
condición nos iría muy mal, concluyó.