Caracas.— Veinte "magníficas
obras", salidas del pincel de artistas cubanos, y "52
excelentes fotografías" captadas en Venezuela por el lente del
joven Franklin Reyes Marrero, fotorreportero del periódico Juventud
Rebelde, conforman el contenido de sendas exposiciones, inauguradas
ayer en la Casa de Nuestra América José Martí, como expresión de
hermanado tributo al Día de la Cultura Cubana.
Por
su fuerza expresiva, la muestra acapara la atención de todo el que
la aprecia
Al colorido, plasticidad e
imaginación con que varios exponentes de la plástica cubana
reflejan en sus piezas al autor del ensayo Nuestra América, se
unió la extraordinaria capacidad de este joven artista del lente,
para poner a pupila de espectador una valiosa colección de
imágenes, que sintetizan la renovadora obra de la Revolución
bolivariana, momentos y realidades que han conmovido al mundo este
año.
Por ello, durante la apertura de
ambas muestras (Pinceladas a Martí y Al Sur de mi Lente) Arístides
Medina Rubio, Presidente de la Casa de Nuestra América aquí,
calificó como "verdaderamente emocionantes estas imágenes que
no imaginábamos, o que pensábamos que no podríamos ver tan
rápidamente y que este fotorreportero ha podido recoger en su
tránsito por Venezuela".
Durante la actividad, honrada con la
presencia de Germán Sánchez Otero, embajador de Cuba en la
República Bolivariana de Venezuela y de una amplia representación
de ambos pueblos, Amarilys Hernández, agregada cultural cubana en
este país, destacó el valor artístico de una y otra exposiciones
y el sano orgullo que cada año genera el 20 de octubre, desde 1868,
cuando por vez primera los cubanos entonaron las notas de La
Bayamesa, devenido luego Himno Nacional.
Al dirigirse breve pero muy
emotivamente a los presentes, el joven autor de la muestra
fotográfica resaltó la fuerza del nexo entre Cuba y Venezuela,
dijo que Al Sur de mi Lente no es sólo el resultado de la capacidad
individual para captar un instante, sino, ante todo, el fruto de una
obra que protagonizan miles, cientos de miles y millones de
venezolanos y cubanos en esta nación, y expresó la esperanza de
que, al igual que las pinturas, sirva para comprender que se puede
transformar la realidad de un país y que un mundo mejor también es
posible.