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Luto en Fallujah
FALLUJAH, Iraq (Xinhua).—
Qahtan Hassan no podía calmarse cuando recordaba que los ocho
hermanos y el anciano padre de su esposa perecieron en un minuto y
sus cuerpos fueron destrozados durante una sangrienta noche,
relató.
En Ramadi, del cielo vino el
infierno que se llevó a un
matrimonio con sus cuatro hijos.
"No
pudimos dormir durante tres noches consecutivas debido a los ataques
aéreos de Estados Unidos y mi tío insistió en que sacara a las
mujeres, incluyendo a mi esposa, de la ciudad, pero lo que nos
esperaba era una horrible sorpresa", dijo Qahtan de 27 años de
edad, refiriéndose al bombardeo del 6 de octubre de la volátil
ciudad de Fallujah, a cerca de 50 kilómetros al Oeste de Bagdad.
"Ocho
hombres jóvenes y su padre de 60 años murieron durante el ataque y
sus cuerpos quedaron destrozados", agregó Qahtan.
La tragedia ocurrió
justo después de la medianoche, dijo Sarhan Khudhair, vecino de la
familia cuya casa quedó parcialmente destruida durante el
bombardeo.
"Escuchamos
una gran explosión, salimos y vimos la casa de Abd Jwad
completamente destruida y convertida en una pila de escombros. El
lugar estaba cubierto de pedazos de cuerpos. Al cuerpo de uno de los
hijos, Muhamad, le faltaba la cabeza y el resto era solo un montón
de carne", dijo Sarhan.
La esposa de Abd Jwad no
podía salir de su enorme pesar.
"Quiero
a mis ocho hijos y a mi esposo. ¿Cómo haré para vivir sin ellos?
¿Por qué murieron todos y solo yo sobreviví?", murmuraba la viuda
de 56 años de edad, quien se negó a comer durante la siguiente
semana.
Además de ella, Abeer
Abd Jwad, de seis años de edad, preguntaba desesperadamente por su
padre y hermanos.
"Me
quieren y me traen chocolates todos los días, ¿por qué me dejaron
sin avisarme? Nunca me dejaban ni un solo día", lloraba la niña.
El ejército
estadounidense dijo en una declaración a la mañana siguiente que
el ataque fue dirigido contra "una casa de seguridad utilizada por
socios del militante islámico jordano Abu Musab al-Zarqawi en el
noroeste de Fallujah".
Pero los residentes
locales afirman que nunca han visto a los partidarios de Al-Zarqawi
ocultos en la ciudad y que quienes han muerto en los bombardeos, con
frecuencia han sido civiles, incluyendo mujeres y niños.
Sentada en el
deteriorado parque del pueblo fuera del área rebelde, la familia
Jwad se pregunta si su casa, destruida por los aviones de EE.UU.,
era un escondite del grupo de Al-Zarqawi. "¿No están avergonzados
los Estados Unidos de sus mentiras?"
"Debo
advertir a Bush y a (Iyad) Allawi (primer ministro): quien quiera
restablecer la paz y la estabilidad en Iraq debe saber que la
violencia solo trae violencia y que deben prepararse para el día
del ajuste de cuentas. El pueblo de Fallujah está buscando
venganza. Ojo por ojo", dijo Qahtan.
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