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Amplían respaldo para acceso al empleo
Especial atención a
los sectores más vulnerables. Realizado Taller Nacional sobre el
tema
María
Julia Mayoral y Heriberto Rosabal
Con una tasa de
desocupación que hasta junio del presente año descendió a 2,2%,
Cuba podría sentirse satisfecha porque técnicamente mantiene el
pleno empleo. Sin embargo, una sociedad como la nuestra no concibe
que tan siquiera exista un joven sin estudiar o trabajar si cuenta
con posibilidades para ello.
Los jóvenes licenciados del Servicio Militar Activo se benefician con nuevos procedimientos para su ubicación en el empleo o el estudio.
Ese es el espíritu que
anima las nuevas regulaciones legales anunciadas este fin de semana
por el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Alfredo Morales. La
próxima puesta en vigor de tales normas y de otras medidas
contribuirá a mejorar la atención e incorporación al trabajo de
las personas que integran los sectores más vulnerables de la
sociedad cubana.
Morales informó que se
pondrá en práctica un nuevo procedimiento para la ubicación en el
empleo o el estudio de los licenciados del Servicio Militar Activo.
Mediante acuerdo
conjunto entre los ministerios de Trabajo y Seguridad Social y del
Interior, y del Tribunal Supremo Popular, se perfeccionará la
atención integral a los egresados de los establecimientos
penitenciarios y a los sancionados sin internamiento, para
garantizar la ubicación laboral antes de la salida de la prisión o
en el acto de comparecencia ante el tribunal, según sea el caso, a
todos los ciudadanos en tales situaciones.
También se favorecerá
legalmente la planificación de la continuidad de estudios,
distribución, ubicación y posterior integración al empleo de los
egresados de la educación técnica y profesional, y el tratamiento
a los educandos de la enseñanza media que no continúan estudios,
sostuvo el Ministro.
Entre las nuevas
decisiones por aplicar están las referidas al mejoramiento de los
principios y modalidades para el acceso al empleo de las personas
con discapacidad, la política para su adiestramiento laboral,
creación de centros de entrenamiento socio-laboral, organización
del salario y la atención específica en los talleres especiales.
El Ministro significó
que los problemas no se resolverán solo con dictar normas y
resoluciones, si delante y detrás de ellas no aparece la actuación
sistemática de los cuadros y funcionarios revolucionarios, cuya
labor es esencialmente política e ideológica. Debemos lograr,
indicó, que ningún compromiso contraído deje de llevarse a vías
de hecho por falta de sentido de la urgencia.
En lo que va de año,
informó, se han creado 82 239 empleos, de los cuales una cifra
apreciable es resultado de los programas de la Batalla de Ideas.
Carlos Lage, secretario
del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, destacó que la
situación laboral en el país indiscutiblemente ha cambiado a
partir de concebir el estudio como empleo, lo cual constituye la
transformación más revolucionaria que permite hoy la solución de
muchos problemas. Pero de todas formas, alertó, hay complejidades
por enfrentar como el hecho de los graduados de tecnológicos en
especialidades que no les ofrecen la calificación necesaria para
trabajar.
Están también las
dificultades de las madres con niños pequeños para insertarse y
permanecer en la vida laboral, las necesidades particulares de las
personas discapacitadas y las fallas a la hora de dar ocupación
laboral a los ex reclusos y sancionados sin internamiento,
consideró.
A ello se suman,
recalcó Lage, las complejidades territoriales en relación con las
ofertas de trabajo. En Punta de Maisí, ejemplificó, hay más de
200 jóvenes que no tienen empleo ni posibilidades de encontrarlo
allí, y que además no pueden incorporarse al Curso de Superación
Integral, pues no tienen el duodécimo grado vencido, y también les
falta motivación para estudiar sin percibir un salario. Esto nos
indica, subrayó, que aunque la tasa nacional de desocupación
continúa descendiendo, persisten localidades que precisan una
atención mayor para encontrar soluciones.
MEJORAR LA
PREPARACIÓN DE LOS DISCAPACITADOS
El país cuenta con 428
escuelas especiales para niños y jóvenes con distintos tipos de
discapacidad. En esos planteles estudian hoy más de 51 000 alumnos,
y más de 1 300 egresados de esos centros prosiguen actualmente
estudios en otras enseñanzas, incluida la de nivel superior.
Una de las prioridades de la política
de empleo del Estado cubano es la preparación de los discapacitados para incorpoprarse a la vida socialmente útil.
Pese a los inigualables
resultados de Cuba en la formación de esas personas con necesidades
educativas especiales, el Taller Nacional sobre empleo discutió
insuficiencias en el desarrollo de las habilidades profesionales de
los egresados de dichas escuelas para ejercer el oficio en el que se
les preparó; la débil orientación vocacional dentro del proceso
de enseñanza, la inestabilidad laboral por parte de los egresados,
la falta de respaldo de familias para lograr la preparación para la
vida de esos jóvenes y el insuficiente conocimiento por parte del
personal docente acerca de las regulaciones que protegen la
inserción laboral de quienes finalizan estudios en dichos
planteles.
Igualmente fueron
expuestas las deficiencias en los talleres especiales pertenecientes
a la Industria Local, debido, entre otras causas, a la intermitencia
del empleo ofrecido a los discapacitados por falta de materias
primas. Tampoco resultan óptimas las posibilidades de superación
que ofrecen los Joven Clubes de Computación y Electrónica a estas
personas, como se discutió en el evento.
El empleo de los
jóvenes y mujeres, el brindado a los ex reclusos y a quienes
cumplen sanciones subsidiarias a la privación de libertad, también
fueron objeto de extenso debate en comisiones.
EMPLEO JUVENIL: NO
MÁS ESLABONES PERDIDOS
La próxima puesta en
vigor de una resolución conjunta de los ministerios de Trabajo y
Seguridad Social, y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias,
garantizará el empleo antes de licenciarse a los jóvenes entre 20
y 22 años de edad que cada año cumplen el Servicio Militar Activo
(SMA), se conoció en la Comisión de Empleo Juvenil.
Esos desmovilizados de
las FAR y del MININT recibirán como mínimo dos ofertas, con
preferencia para los que hayan obtenido el aval de buena conducta
durante el Servicio. Las entidades tendrán la obligación de
informar sus plazas vacantes, con la debida anticipación, a las
Direcciones Municipales de Trabajo y estas seleccionarán en lo
posible las que se ajusten a las calificaciones de los
desmovilizados.
Esos cambios, justo
reconocimiento social a quienes cumplen su deber con la defensa de
la Patria, incluyen además el periodo de instrucción y de prueba;
la calificación o búsqueda de otra ubicación dentro de la misma
entidad si el desempeño inicial en la plaza otorgada no es
satisfactorio, y la información mensual de la marcha de esos
procesos a la Dirección Municipal de Trabajo.
Las Fuerzas Armadas
ofrecerán también, ordenadamente, oportunidades de empleo a los
desmovilizados.
En la enseñanza
técnica, además de la ubicación laboral, hay que atender la
retención escolar (35 de cada 100 que matriculan no concluyen); la
falta de correspondencia entre ofertas de empleo y cifras de
egresados de 66 especialidades técnicas que hoy se estudian;
deficiencias en la inserción y en la práctica preprofesionales, y
en el cumplimiento del servicio social.
La demanda de empleo por
la vía de estos graduados se incrementa y es preciso, igual que en
el caso del SMA, aplicar nuevas regulaciones ya elaboradas, y
desarrollar acciones que aseguren que ninguno quede desvinculado del
trabajo o del estudio. Quienes terminan esta enseñanza deben tener
garantías de ubicación similares a las de los graduados
universitarios y el mismo compromiso con el servicio social.
Aquellos que no puedan
ser ubicados, o se desvinculen de la escuela, o se les ubique y no
se presenten, no pueden quedar en terreno de nadie; tienen que ser
atendidos por la escuela, la entidad receptora, las organizaciones
estudiantiles, políticas y de masas, y los factores de sus
comunidades. También las entidades deben vincularse con la escuela,
informar y orientar —o reforzar— la vocación de los estudiantes
y valorarlos como futuros trabajadores.
Ante el reclamo del
representante de la FEEM de que hace falta el cumplimiento riguroso
de las normas establecidas para la ubicación, el Ministro de
Trabajo y Seguridad Social señaló que no puede seguir ocurriendo
que las entidades no informen las plazas que poseen, nieguen
oportunidades a estos graduados y reserven indebidamente el empleo
para familiares o amigos.
Respecto a los
universitarios —se considera— hay que perfeccionar su formación
integral: política e ideológica, humanística, profesional; que
resulten graduados competentes, dispuestos a defender las ideas de
la Revolución y a cumplir cualquier misión en nombre de esta.
"El
graduado pertinente: con mucho conocimiento y con mucho compromiso",
precisó Enrique Gómez Cabezas, miembro del Buró Nacional de la
UJC.
Sobre el trabajo con los
jóvenes desvinculados del estudio y del trabajo, el propio Gómez
Cabezas señaló que hoy en el país se conoce mejor ese problema,
pero no totalmente, y hay que seguir trabajando para acabar con este
eslabón perdido en nuestra sociedad socialista.
De 140 000 muchachos y
muchachas que estaban desvinculados, hoy quedan algo más de 48 000
por integrar socialmente. En esa transformación han sido
protagonistas los trabajadores sociales, que suman ya 21 385
laborando en las comunidades, mientras se forman 7 219 que comparten
el estudio con su importante labor.
Juan Carlos Robinson,
miembro del Buró Político del Partido, expresó entre otras ideas
al final de los análisis de la Comisión que se establece en Cuba
un concepto diferente del empleo, distinto al del capitalismo y
dirigido a aprovechar el capital humano e intelectual creado por la
Revolución. Ello es posible en un país como el nuestro, dijo, a
pesar de adversidades incluso climatológicas, y para avanzar
rápido es necesario cambiar de mentalidad y ser ágiles en la
implementación de los acuerdos.
Al Taller asistió
también el miembro del Buró Político José Ramón Machado
Ventura. Los intercambios contaron con las intervenciones de varios
ministros, funcionarios de los Organismos de la Administración
Central del Estado, representantes de las organizaciones de masas y
sociales, y de la UJC. |