ROMA, 18 de octubre (PL).
— El papa Juan Pablo II lanzó hoy un dramático llamado a la
protección de los niños, a quienes calificó de los más frágiles
y vulnerables de la sociedad y ante cuyo sufrimiento y marginación
nadie puede permanecer indiferente.
Juan Pablo II instó a los hombres de
buena voluntad, las instituciones públicas y privadas a escuchar el
grito de dolor de la infancia violada y abandonada en muchas
regiones del mundo, el cual los debe llevar a protegerlos, educarlos
y respetarlos.
Las declaraciones del Sumo Pontífice
se registraron durante el recibimiento a más de 200 diputados
participantes en la Conferencia Mundial de Parlamentarias para la
tutela de los niños y adolescentes.
El máximo jerarca de la iglesia
católica puntualizó que de la familia humana los infantes son su
tesoro más preciado, por lo cual se precisa atender sus necesidades
y exigencias y no guardar silencio o mantenerse indiferente cuando
son marginados o heridos en su dignidad.
Para amparar a los menores llamó a
respetar sus derechos fundamentales.
También catalogó a los niños y
adolescentes del futuro y la esperanza de la humanidad, y manifestó
preocupación por la gran cantidad que viven en una pobreza extrema.
La alocución en defensa de la niñez
la realiza el Papa un día después de inaugurar el año de la
Eucaristía en un acto trasmitido por vía satélite en el cual dijo
que sombras amenazantes caen sobre el mundo, devastado y humillado
por la violencia del terrorismo y de la guerra, en alusión al
conflicto en Iraq.
Precisamente, Juan Pablo II figuró
entre las personalidades internacionales que más abogaron por
evitar la invasión angloestadounidense a territorio iraquí, con
advertencias de que podría tener consecuencias negativas para la
región islámica y el orbe.
Durante las sesiones de la
Conferencia, la UNICEF informó que por lo menos 200 mil niños
pierden la vida al año víctimas de las conflagraciones y atentados
terroristas.