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La renacionalización del gas continúa siendo demanda a un año de la caída de Sánchez de Lozada
LA
PAZ, 17 de octubre.— A un año de una revuelta popular que dejó
al menos 56 víctimas y 411 heridos, los bolivianos conmemoraban hoy
el fin del Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y el inicio del
mandato de Carlos Mesa, en medio de una renovada presión social,
reporta DPA.
Marchas, concentraciones
y ceremonias religiosas se realizaban en distintas poblaciones
bolivianas, donde el clamor de justicia y el dolor por las muertes
que dejó el llamado "octubre negro", se mezclaban hoy con
insistentes pedidos para nacionalizar el gas.
Hace 12 meses, Sánchez
de Lozada tuvo que renunciar a su cargo y abandonó el país tras
las manifestaciones registradas en las ciudades de La Paz y El Alto,
que emergieron del rechazo a un proyecto para exportar el gas a
través de un puerto de Chile, país con el que Bolivia mantiene una
reclamación territorial.
El ex gobernante, quien
recibió asilo en Estados Unidos, y sus 15 ministros enfrentarán un
juicio de responsabilidades por los hechos de octubre del 2003,
según autorizó esta semana el Congreso en una histórica sesión.
La salida de Sánchez de
Lozada del poder desactivó lo que se perfilaba como el inicio de la
guerra civil y permitió, a su vez, el ascenso del entonces
vicepresidente, Carlos Mesa.
En su primer año de
gestión, Mesa se dedicó a atender las demandas sociales y a
impulsar un referéndum sobre el gas, con miras a sentar las bases
para una nueva política energética.
El mandatario se
caracterizó por ceder espacios en su relación con los distintos
sectores, sin que resolviera una de sus metas más importantes, como
es la Ley de Hidrocraburos, estimó el diario La Razón.
Transcurridos 365 días
de la denominada "guerra del gas", el sentimiento de desatención de
los familiares de las víctimas, el pedido de enjuiciamiento a los
responsables de las muertes y el sensible asunto del gas han
generado nuevas movilizaciones.
Más de 3 000 cocaleros,
campesinos e indígenas encabezados por el dirigente Evo Morales
avanzan hacia La Paz, la sede del Gobierno, tras haber recorrido
cerca de 180 kilómetros desde la población de Caracollo, en el
departamento de Oruro (centro).
Familiares de los
fallecidos y muchas de las personas que resultaron heridas en medio
de las manifestaciones en El Alto tienen previsto organizar marchas
hasta La Paz y la capital de Bolivia, Sucre, según confirmaron a
DPA dirigentes locales.
En su alocución, que
fue transmitida por la televisión estatal, el Jefe de Estado hizo
una evaluación de su primer año de mandato. |