Valiosas contribuciones a la comunidad

Orlando Guevara Núñez

SANTIAGO DE CUBA.— El Premio Nacional de Cultura Comunitaria fue entregado a cinco personalidades y a tres instituciones destacadas en la promoción de la cultura cubana, durante ceremonia solemne realizada en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, de esta Ciudad Héroe.

Foto: JORGE LUIS GONZÁLEZMaría Teresa Linares, laureada por
 sus estudios sobre la música popular.

Fueron premiados, por su contribución durante más de cincuenta años a la preservación y desarrollo de la cultura campesina, Juan Agripino Montano Lugo, de Pinar del Río; por el valor de su ininterrumpida labor de rescate, revitalización y preservación de las diversas expresiones de la cultura popular tradicional, en particular de la música, María Teresa Linares, de Ciudad de La Habana; y por ser excepcional cultivadora de la décima, la habanera Juana Tomasa Quiala Rojas.

De Villa Clara, por su labor como promotora e investigadora cultural, el premio también recayó en Cándida Quesada Miranda, mientras que el escultor primitivista Ángel Íñigo Blanco de Anaya, creador del zoológico de piedra, de Guantánamo, cerró la lista de las cinco personalidades laureadas.

La Fragua Martiana, de Ciudad de La Habana, por su significación patriótica e ideológica en la difusión del pensamiento y el valor humano en la figura de José Martí, durante más de cincuenta años, se alzó con el premio en la categoría de instituciones. Igual estímulo correspondió al Coro de Claves, de Sancti Spíritus, único de su tipo en el país, tomando en cuenta su labor centenaria en la reafirmación de la identidad local. El Premio Nacional de la Cultura Comunitaria fue ganado también por el Grupo Quiribá Nengón, de Guantánamo, una de las instituciones más autóctonas del son cubano.

El acto fue presidido por el miembro del Buró Político y primer secretario del Partido en la provincia, Misael Enamorado Dager, y el doctor Armando Hart Dávalos, presidente de la Sociedad Cultural José Martí.

Esta última institución reconoció, también en Santiago, a personalidades destacadas en la promoción de los valores martianos. El diploma Utilidad de la Virtud fue conferido al historiador Hebert Pérez Concepción y al escultor Alberto Lescay.

Asimismo, el doctor Israel Escalona Chávez, vicepresidente de la Sociedad en Santiago, y el colectivo del cementerio Santa Ifigenia, que guarda los restos del Apóstol, merecieron el reconocimiento Honrar Honra.

 

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